Nueva normativa sobre mercado interior de la electricidad

Con la publicación de esta Directiva y este Reglamento, se pone fin al denominado paquete de energía limpia

17 junio 2019.- Ya está publicada la normativa que permitirá jugar un papel decisivo en el mercado eléctrico a clientes activos, comunidades ciudadanas de energía, agregadores y agregadores independientes. La nueva Directiva 944/2019 y el nuevo Reglamento 943/2019establecen los principios de una nueva configuración del mercado de la electricidad, que incentivará los servicios de flexibilidad y las señales de precio adecuadas para la transición energética.

En España deberá permitirse y fomentarse la participación de la respuesta a la demanda mediante agregación en los mercados de electricidad, lo que facilitará que los clientes activos, bien a través de su consumo, su capacidad de almacenamiento o su electricidad autogenerada, puedan participar junto a los productores “tradicionales” de manera no discriminatoria en todos los mercados de electricidad. Estos servicios de flexibilidad que se ofrecerán a las distribuidoras, aparte de situar al ciudadano en el papel central que el paquete de energía limpia y la transición energética le otorga, facilitarán la penetración de recurso energético distribuido renovable y una gestión optimizada de las redes de distribución, en la que será posible que sea más coste-eficiente invertir en digitalización que en infraestructuras tradicionales.

El cliente activo, la respuesta a la demanda y el almacenamiento pasan a ser elementos claves en el nuevo marco normativo.

Además, a fin de que el ciudadano pueda jugar ese papel clave que la legislación europea y el borrador de Plan Nacional Integrado de Energía y Clima le otorgan, la nueva normativa hace hincapié en la importancia del acceso a los datos de consumo para poder tomar decisiones informadas.  Este acceso tendrá que ser fácil y sin coste para los clientes finales. Pero la normativa no se queda aquí: para facilitar la gestión de la demanda, los datos accesibles deberán ser lo más próximos al tiempo real. La nueva directiva define este “tiempo cuasirreal” en el contexto de los contadores inteligentes (que ya se encuentran masivamente instalados en España) como un periodo de tiempo corto, generalmente de segundos, fijando un máximo equivalente al periodo de liquidación de los desvíos del mercado nacional (este periodo a día de hoy es de 1 hora, pero también gracias a normativa comunitaria, deberá reducirse a 15 minutos en los próximos años).

Con la publicación de esta Directiva y este Reglamento, se pone fin al denominado paquete de energía limpia que la Comisión lanzó en noviembre de 2016 y que será clave para la consecución de los objetivos para el año 2030 en materia de energías renovables, eficiencia energética y mercado común de energía.

Fuente: www.idae.es

Compromiso ODS

Desde Balantia como partners de la transición energética, nos comprometemos a trabajar activamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos por la ONU. Centramos nuestros esfuerzos en los ODS 7, 9, 11, 13.

 

 

El mercado mundial de contadores inteligentes superará los 7.000 millones de dólares en 2023

El mercado mundial de contadores inteligentes pasará de los 5.800 millones de dólares alcanzados en 2018 a superar los 7.000 millones en 2023, según el último informe de la firma de análisis y datos GlobalData.

El último informe de la compañía: ‘Medidores inteligentes, actualización 2019 – Tamaño del mercado global, panorama competitivo y análisis de países clave para 2023’ revela que este crecimiento será impulsado por la evolución de los estándares de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), la entrada en nuevos mercados, la sustitución de contadores, tanto en la infraestructura de medición avanzada (AMI) como la tradicional, el desarrollo de nuevas infraestructuras y la carga máxima y la gestión de activos.

La transición energética en los países, la mejora de la resiliencia de la red, los mandatos y las actualizaciones de infraestructura son los factores principales que impulsarán el desarrollo de los contadores inteligentes. A pesar de la disminución de las instalaciones, China continuará siendo el mercado más grande, con una instalación que probablemente alcance un total de 144 millones durante el período de pronóstico.

Nirushan Rajasekaram, analista de energía de GlobalData, comenta: “China es el mercado más grande de contadores inteligentes y es probable que continúe liderando el mercado. A lo largo del período de pronóstico, el enfoque se desplazará hacia la sustitución de medidores antiguos, lo que impulsará el crecimiento del mercado a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 5%. «La creciente demanda de energía y la creciente penetración de las energías renovables en la red requerirán la necesidad de un sistema de suministro de energía sofisticado y fiable».

Japón y EEUU continuarán mejorando su red eléctrica para mejorar la resiliencia climática y verán que su mercado alcanzará los 554 millones y 263 millones de dólares, respectivamente, para 2023. Los pobres recursos de energía doméstica y la inestabilidad de los precios de los combustibles fósiles están empujando al gobierno japonés a implementar medidas de eficiencia, energías renovables y otras tecnologías disruptivas, que hacen que las operaciones de red sean más complejas y variables.

En EEUU, la red obsoleta está impulsando iniciativas de modernización en todo el país, con programas de inversión federales establecidos para alentar a las compañías eléctricas a instalar contadores inteligentes. A medida que las eléctricas más grandes de EEUU y Japón vayan finalizando esta tarea, se espera que las instalaciones de contadores inteligentes agregados disminuyan a 20,2 millones y 29,3 millones, respectivamente, durante el período de pronóstico.

En Europa, el mandato de la UE para el despliegue de medidores inteligentes impulsará su instalación a gran escala en el Reino Unido y Francia. Se espera que las instalaciones en el Reino Unido se aceleren, con el desarrollo exitoso de la plataforma de comunicaciones de segunda generación para medidores inteligentes. Mientras tanto, se espera que Francia se adhiera a su plan de implementación y lo haga en 2021.

El mercado español de contadores inteligentes, como informaba ayer El Periódico de la Energía, ha llegado ya a la madurez. Según la CNMC, el número de equipos con capacidad de telemedida y telegestión efectivamente integrados en la red superó 26,8 millones a finales de 2018, lo que representa el 99,14% de los contadores con una potencia contratada igual o inferior a 15 kW.

Rajasekaram concluye: “Las tecnologías emergentes como la energía solar fotovoltaica, el almacenamiento de baterías y los EV están interrumpiendo la linealidad del flujo de energía, lo que lleva a la formación de una red interconectada no lineal e intrincada en el nivel de distribución. Usando medidores inteligentes y tecnología de comunicaciones adecuada, las tendencias de generación y consumo se ponen a disposición de las compañías eléctricas, lo que les permite actuar de manera eficiente.

“Además, los contadores inteligentes permiten el flujo de información sobre aumento de precios, respuesta a la demanda y mejora la transparencia de la facturación. Los contadores  inteligentes serán integrales en la construcción de redes sólidas, la modernización de la infraestructura de soporte, la reducción de las redundancias, la mejora de las operaciones y el rendimiento y aumento de los ingresos de las compañías eléctricas».

Fuente: elperiodicodelaenergia.com

La energía 4.0 o cómo las grandes energéticas tendrán que reinventarse para adaptarse a los nuevos modelos de negocio

Ya nadie duda que el sector energético está cambiando a pasos agigantados y surgirán nuevos modelos de negocio hasta ahora desconocidos. Es lo que se conoce como la Revolución Industrial 4.0 en el sector energético, una transformación que viene de la mano de la digitalización a todos los niveles.

“El cambio es mayor en el sector energético y más concretamente en el eléctrico, porque lo está haciendo de forma radical”, explica Santiago Gómez, director de Gestión de la Energía de Acciona Energía, en el Foro de enerTIC ‘Eficiencia energética y Sostenibilidad en la Industria 4.0’, “hasta ahora la electricidad se generaba en grandes centrales que generaban electricidad con determinadas tecnologías. Pero en los últimos años aparecen nuevas fuentes que compiten cada vez a menor coste y al mismo tiempo les acompaña una transformación inmensa en el sector”.

Santiago Gómez se refiere a los sistemas distribuidos, al nuevo papel del consumidor, que tendrá mayor protagonismo, y a los costes de las tecnologías que van a ser muy distintos entre ellas. “Y todo esto va a afectar y de hecho, ya lo está haciendo, al negocio eléctrico, a las redes y a cómo se va a optimizar todos los recursos”.

“Lo que está claro es que el cliente va a ser el foco central del nuevo negocio de las energéticas”, señala por su parte Nuria Rodríguez, de la Unidad de Innovación de Naturgy, “y las empresas del sector tenemos que ver que la transformación digital es el medio para conseguir los objetivos que exige el cliente, es decir, energía más batata y sostenible”.

En su opinión, “las empresas no nos queda otra que adaptarnos a las nuevas exigencias del mercado”.

“Según yo lo veo, hay una doble versión: situar al cliente en un lugar prioritario, donde las renovables son muy importantes”, apunta Mª Paz García, Energy Management Director de EDP Renovables, “y la otra, el día a día del negocio con la cantidad de datos que manejamos. La pregunta que nos surge es cómo los gestionamos, qué hacemos con esos activos o cuál es su valor”.

Pero no solo son los datos. La digitalización y la inteligencia artificial va a proporcionar nuevas herramientas que podrían facilitar el trabajo rutinario de las energéticas. Según la responsable de EDPR, “si pensamos en cómo operan los mercados, hay ciertos procedimientos que se hacen de manera regular y ordinaria que esperamos que en el futuro lo hagan los robots. Solo necesitamos que haya una mayor previsión en los cálculos. Y eso será un cambio revolucionario que transformará el negocio”.

La digitalización también permitirá que, pese a la intermitencia de las renovables, se pueda mantener un suministro eléctrico seguro y fiable. “Me refiero a la flexibilidad y cómo vamos a optimizarla, que deje de ser un pasivo a un activo, y cómo incorporamos el almacenamiento. En las estrategias empresariales de cada compañía, estos cambios impactan sustancialmente, sobre todo a la hora de buscar de qué manera los integramos en nuestras actividades, pero podríamos hablar de otros elementos como podría ser, por ejemplo, el blockchain”.

No hay duda, la transición hacia un nuevo modelo de negocio ya ha comenzado “y fruto del crecimiento que están teniendo las renovables y que seguirán teniendo, con mayor presencia en el mix, nuestra propia industria va a tener que ajustarse a los nuevos cambios”.

“No solo será disyuntor el papel de las energías renovables, también la movilidad eléctrica va a cambiar la manera en la que nos movemos por las ciudades o el cambio de mentalidad con una mayor racionalidad del uso de la energía”, añade Paula del Castillo, directora de Estrategia y Desarrollo de ENGIE en España, “la Revolución Energética 4.0, se asienta sobre tres des: la descarbonización, la descentralización y la digitalización. Con la descentralización, aparecerán nuevos consumidores y también nuevos productores de energía ligados al punto de demanda, y no solo me refiero a fotovoltaicos, también biomasa, gas renovable, baterías…”

En cuanto a a digitalización, del Castillo se refiere a “la conectividad, los datos y todas las oportunidades que se van a abrir en torno a ella”. Precisamente por esa razón, la experta asegura que “en el sector de la energía están entrando nuevas firmas, grandes compañías de otros sectores que harán una fuerte competencia a las tradicionales. Y uno de los retos que tenemos es adaptarnos y pasar de lo que conocemos hasta ahora, la energía analógica y centralizada, a otra más digital, más distribuida e incluso más personalizada a cada cliente. Y será así en toda la cadena de valor”.

“El reto es ser capaces de transformarse y hacerlo globalmente mientras mantenemos el mismo servicio y las mismas exigencias que nos piden nuestros clientes. El mundo está cambiando, y en las grandes compañías, que no somos especialmente ágiles ni flexibles, tendremos que hacer un esfuerzo mayor”.

Uno de los negocios con más posibilidades de futuro, según coincidieron todos, son las nuevas empresas que gestionen la demanda, que les haga el trabajo de optimizar su contrato y en el caso de que generen su propia energía, sean capaces de venderla al mejor precio, “mientras el cliente no se ocupa de nada, solo de tener energía disponible 24 horas al día”.

“Los clientes no solo demandan servicios, también querrán que estén acompañados de sostenibilidad, de eficiencia, de respeto al medio ambiente”, concluye García, “y más allá de soluciones o paquetes cerrados, quieren una atención de calidad, es vital que nos perciban como socios, como aliados, después de tantos años de estar denostados según las encuestas de satisfacción de las asociaciones de consumidores”.

 

Fuente: elperiodicodelaenergia.com

La automatización inteligente está mejorando la eficiencia operativa, los ingresos y la relación con el cliente de las energéticas

El sector de energía y las eléctricas a nivel mundial hace un uso cada vez mayor de la “automatización inteligente”, incluyendo un uso más significativo de la inteligencia artificial (IA) desde 2017. Sin embargo, los directivos no están valorando lo suficiente todo el potencial de la automatización inteligente pues todavía relegan a un segundo plano los grandes proyectos de implementación a nivel de escala en toda la organización, según los resultados de una nueva investigación del Instituto de Investigación de Capgemini.

El estudio, bajo el título “Intelligent Automation in Energy and Utilities: The next digital wave“, ha sido conducido a través de una encuesta a cerca de 530 directivos del sector en siete países, cuyos datos fueron también comparados con otra investigación reciente sobre automatización para el conjunto de sectores.

Cerca de la mitad de los directivos consultados reconoce, con base en los resultados que han obtenido en sus organizaciones, haber infravalorado el potencial de las iniciativas de automatización inteligente. Por otra parte, solo un 18% de las empresas está acometiendo proyectos de resultado rápido (quick-wins) con automatización inteligente y únicamente un 15% está implementando proyectos con esta tecnología a escala en la organización.

Además, el estudio refleja importantes diferencias por países y subsectores en lo que respecta a la implementación de estos proyectos de automatización inteligente a escala.

  • Estados Unidos es el país más adelantado, donde un 23% de las empresas de energía y electricidad han puesto en marcha iniciativas de esta naturaleza. Le siguen Francia e India (ambas con un 16%), por delante de Alemania (13%) y Reino Unido (8%).
  • Respecto a subsectores, el petrolífero y gasista lidera la clasificación: un 20% de las empresas lleva casos de uso a escala, mientras que las vinculadas al suministro de agua se sitúan a la cola, con solo un 6%.

Aunque el sector está obteniendo resultados significativos con la automatización inteligente en comparación con otros, la aplicación a escala, la implantación de proyectos quick-wins y abordar la carencia de competencias digitales serán cuestiones fundamentales para que la automatización se generalice.

El informe subraya que el modelo tradicional de negocio de las empresas de energía y utilities se encuentra bajo presión por los cambios tecnológicos y el aumento de la competencia. Concluye, además, que la automatización y la IA serán clave para ayudar a estas empresas a hacer frente al cambio climático y la creciente demanda de energía limpia, barata y fiable.

Entre otras de las principales conclusiones del estudio figuran:

La automatización inteligente de procesos está generando importantes beneficios al sector energético. El informe señala que esta industria está obteniendo resultados importantes con la automatización en cuanto a mejora de las operaciones, generación de ingresos y relación el cliente con respecto a otros sectores. Por otra parte, la proporción de directivos del sector que considera que ha conseguido beneficios gracias a sus iniciativas de automatización inteligente es mayor que en otros sectores. Estas son algunas de áreas beneficiadas:

  • El 40% afirma haber incrementado la calidad de las operaciones (el 30% para el conjunto de sectores).
  • Un 45% afirma haber incrementado los clientes potenciales (leads) (el 27% para el conjunto de sectores).
  • El 81% afirma que ha mejorado la experiencia del cliente gracias a mayor agilidad de respuesta (el 60% para el conjunto de sectores).
  • El 78% afirma haber reducido del número de procesos relacionados con peticiones de información y compras (el 61% para el conjunto de sectores).
  • Un 32% afirma haber incrementado de la productividad del personal (el 26% para el conjunto de sectores).

 

También desde la perspectiva de resultados, el 47% de los directivos de empresas de energía señala que el ahorro de costes conseguido con la automatización inteligente está por encima de lo que esperaba. Lo mismo ocurre con la contribución a la generación de ingresos incrementales (top-line growth), que ha superado las expectativas del 45% de los directivos, y con el efecto en la satisfacción del cliente, cuyo desempeño estuvo por encima de lo previsto por un 48%.

Abhijeet Bhandare, chief Automation Officer en GE Power, explica que aplicamos unos criterios o filtros muy definidos a la hora de acometer los proyectos o casos de uso de automatización. Tenemos cerca de 200 proyectos de automatización en cartera, de los que entre el 50 y el 60% será rechazado. Es importante centrar la atención en el 50% restante, ya que son los que proporcionarán el mejor rendimiento. Y debemos aplicar los criterios adecuados, ya sea en términos de valor, eficiencias, ahorro de costes o de coste de oportunidad. Las organizaciones deben prestar más atención a la calidad que a la cantidad de casos de uso”.

El 80% de las empresas del sector no acomete proyectos quick-wins para funciones críticas. En funciones que son clave para la operativa, solo el 18% está implantando los llamados quick-wins, es decir, proyectos de menor complejidad en su ejecución y mayores resultados, como los que se aplican a realización de proyecciones, trading de energía, optimización de rentabilidad, interfaces de comportamiento con la red y gestión de reclamaciones. Sin embargo, algo más de un tercio de las organizaciones (38%) está centrando sus esfuerzos en proyectos de implantación más sencilla pero con menos potencial de beneficios.

Los desafíos empresariales y la falta de competencias frenan el despliegue de proyectos a escala. Si bien la adopción general de la inteligencia artificial ha avanzado en el sector —el 52% afirma haber implantado proyectos a escala, frente al 28% de hace dos años—, solo una minoría (15%) afirma haber puesto en marcha iniciativas de automatización inteligente a escala.

El estudio también aborda cuáles son las barreras que las empresas tendrán que sortear para lograr la implantación generalizada de la automatización inteligente. Aquí, los directivos destacan la falta de coordinación entre las diferentes unidades de negocio (37%), la ausencia de determinación o compromiso desde la dirección (35%) y la reticencia en sí a experimentar con tecnología que pueda sustituir a trabajadores humanos (34%).

Muchos directivos también apuntan que la carencia de competencias es otro de los problemas. La mayoría (55%) señala la falta de personal especializado en tecnologías de automatización. En esta línea, un 47% identifica como limitación los escasos esfuerzos dedicados a dotar a los empleados de las competencias necesarias (reskilling); un 42%, la dificultad de retener a los trabajadores con los conocimientos necesarios; y un 41%, la resistencia de los empleados a adquirir nuevas competencias.

Tal como comenta Philippe Vié, responsable a nivel mundial de Energía y Utilities de Capgeminiel sector de la energía y utilities ya está apreciando los efectos de la automatización inteligente en la mejora de la eficiencia del negocio, la satisfacción del cliente y los ingresos; y los directivos apuestan cada vez más por incluir la automatización entre sus prioridades. Ahora, deben focalizarse en aquellos factores que posibilitan su implantación a escala, como la inversión en talento especializado, una coordinación más integrada entre las unidades de negocio y un mayor compromiso desde los órganos de gobierno. Habiendo probado ya los beneficios de la automatización inteligente, las empresas del sector deben ahora redoblar sus inversiones para conseguir la recompensa completa”.

Metodología de la investigación

En febrero de 2019, el Instituto de Investigación de Capgemini realizó una encuesta a 529 directivos de la alta y media dirección de empresas de energía y utilitiesdonde se está experimentando o implantando automatización inteligente. La encuesta se realizó en siete países (Estados Unidos, Alemania, India, Reino Unido, Francia, Países Bajos y Suecia) y abarcó empresas de cinco subsectores: compañías de electricidad, de petróleo y gas, de servicios energéticos, de suministro de agua y de compañías de electricidad y gas. Los resultados son después comparados con otro estudio conducido en 2018 sobre la automatización inteligente para el conjunto de sectores de actividad.

Fuente: elperiodicodelaenergia.com

El Gobierno Vasco destina 9 millones a proyectos de eficiencia energética y a renovables

Los programas de ayuda que el Ente Vasco de la Energía, la agencia energética del Gobierno Vasco, pone en marcha anualmente para impulsar proyectos de uso racional de la energía y el aprovechamiento de fuentes energéticas renovables entran en vigor en mayo con un presupuesto total de 9,45 millones de euros. Este programa de ayuda destinará 1,7 millones de euros para desarrollar, desde el ámbito local, la renovación y mejoras en el alumbrado público.

Estos programas corresponden a la promoción de la eficiencia energética en sectores consumidores a través de medidas que pretenden potenciar un uso racional de la energía en el sector Industrial, Terciario y de la Administración Pública Local, donde también se prevén ayudas para implantar fuentes renovables. En este sentido, los programas de promoción de nuevas instalaciones de energías renovables apoyarán los aprovechamientos de la geotermia y de producción eléctrica, todo ello en sintonía con los objetivos de ahorro energético y uso de renovables establecidos en la Estrategia Energética de Euskadi del Gobierno Vasco al año 2030, que tienen como fin la transición hacia un nuevo modelo energético cada vez más sostenible. Estas medidas tienen una dotación conjunta de 6,65M€. Estos programas se han publicado el 13 de mayo del 2019  en el BOPV y entrarán en vigor desde el 14 de mayo.

Además, el día 21 de mayo entrarán en vigor las medidas adicionales destinadas al apoyo de proyectos de mejora de la eficiencia energética en Polígonos Industriales dotadas con un presupuesto de 1,5 M€, y las destinadas al apoyo de tecnologías renovables marinas con 500.000€ y de la biomasa con 800.000€.

Todas estas medidas se suman a las abiertas el pasado mes de marzo para la mejora energética del transporte que en conjunto suman otros 8,3 millones de euros, 6,2 millones pertenecientes al Plan Renove de Vehículos y al programa de Transporte y Movilidad Eficiente del EVE y 2,1 millones correspondientes al plan MOVES Estatal que también gestiona el Ente Vasco de la Energía.  En total, una suma presupuestaria de 17,7M€ gestionados en 2019 en subvenciones para la mejora energética.

Programas de uso racional de la energía

Incluye actuaciones en eficiencia energética así como la implantación de instalaciones de aprovechamiento de energía solar térmica en el sector Industrial, Terciario y de la Administración Pública Local, de forma que aporten un importante grado de ahorro en el consumo de energía y, por tanto, reduzcan la factura por este concepto. En total, estos programas destinarán 4,7 M€a este fin, para apoyar más de 400 proyectos que requerirán inversiones estimadas en más de 113 millones de euros y que aportarán un ahorro de 16.500 tep/año (toneladas equivalentes de petróleo), equivalente al 0,3% de la energía consumida en Euskadi en un año.

El desglose de este programa por sectores es el siguiente:

  • La eficiencia energética en la industria juega un importante rol ya que contribuye al mantenimiento de las cotas de competitividad necesarias para una industria como la vasca, que opera en mercados internacionales muy cambiantes. Las actuaciones susceptibles de recibir ayuda incluyen, entre otras, la renovación y mejoras de instalaciones de proceso industrial, la renovación y mejoras en instalaciones auxiliares, sistemas de gestión y digitalización de procesos, climatización, instalaciones de cogeneración, así como la realización de auditorías energéticas. Además, también recibirán ayuda aquellas industrias que implanten sistemas de generación solar térmica y que realicen mejoras en la iluminación, tanto interior como exterior. Las ayudas a la industria tendrán un presupuesto de 1 M€con el que se prevé el apoyo de unos 100 proyectos con inversiones inducidas superiores a los 38 M€, y aportarán 12.000 tep/año de ahorro.
  • El sector terciario tiene un amplio margen para aplicar mejoras en materia de eficiencia energética y minimizar el impacto que la factura de la energía tiene en su cuenta de resultados. Las actuaciones incluidas dentro del programa de subvención abarcan la renovación y mejora de las instalaciones de climatización y producción de agua caliente, la mejora de la iluminación interior y exterior, la instalación de sistemas de cogeneración así como de sistemas de gestión de la energía en aquellas empresas con cargas energéticas destacadas. Este sector cuenta con una dotación de 2.000.000 €y contribuirá a impulsar inversiones de 45 millones de euros a través de cerca de 200 proyectos. Se estima un ahorro energético de 2.900 tep/año.
  • El sector público municipal ha sido tradicionalmente un tractor de proyectos en materia de mejora energética e implantación de fuentes energéticas alternativas. Este programa de ayuda destinará 1,7 millones de eurospara desarrollar, desde el ámbito local, la renovación y mejoras en el alumbrado público, las mejoras en las instalaciones de climatización y producción de agua caliente, la implantación de instalaciones de cogeneración, la implementación de sistema de gestión energética, la realización de auditorías y planes energéticos municipales. Para ello, los municipios dispondrán de 1,7 M€ en subvenciones que inducirán inversiones de aproximadamente 30 millones de euros a través de más de 150 proyectos.

Impulso de instalaciones renovables

El programa de ayudas para el apoyo a nuevas instalaciones renovables en Euskadi está dirigido a apoyar instalaciones con tecnología de aprovechamiento de la geotermia, así como la producción eléctrica renovable. Estas ayudas están disponibles para todos los sectores, así como para toda la ciudadanía en general. Cuentan con una dotación conjunta de 2.750.000€ (de los cuales 800.000€ destinados a la biomasa que dará inicio el 21 de mayo) con los que se espera contribuir a la implantación de 200 instalaciones con una potencia térmica cercana a los 20 MW y 4 MW de potencia eléctrica.

Por tecnología subvencionable, el programa de ayudas tiene el siguiente desglose:

  • Biomasa. La tecnología de aprovechamiento de la energía de la biomasa está ampliamente implantada en el mercado y es competitiva. Las instalaciones objeto de subvención incluyen aquellas producción de calor tanto de 20 a 70 kW como las mayores de 70 kW. También se subvencionarán los generadores de calor para la producción de aire caliente y nuevas conexiones a district-heating existentes. Este programa contará con un presupuesto de 800.000 €, con los que se espera apoyar la implantación de 30 instalaciones con una potencia conjunta cercana a los 18MW.
  • Geotermia. Las instalaciones de aprovechamiento térmico (calefacción, agua caliente) de la energía geotérmica tienen una elevada eficiencia energética. Se incluyen ayudas a equipos de geotermia, así como conexiones a district-heating existentes mediante una dotación de 850.000€. Con ello se prevé aumentar en unas 30 instalaciones de unos 4 MW el parque geotérmico de Euskadi.
  • Electricidad renovable. En materia de producción eléctrica renovable serán susceptibles de recibir ayuda aquellas instalaciones para el aprovechamiento de la energía solar fotovoltaica, las instalaciones eólicas y las minihidráulicas. Se espera que entren en funcionamiento cerca de 150 instalaciones con una potencia instalada conjunta de aproximadamente 4 MW. La dotación es de 1.100.000€.

Fuente: Enertic

El PNIEC de Teresa Ribera, el más ambicioso de toda la UE

El único país europeo que aprueba su borrador de PNIEC es España y se sitúa en la cabeza de la ambición de objetivos respecto a sus vecinos. Así de contundente ha sido el informe “Planing for Net Zero” presentado por European Climate Foundation, donde se hace una comparativa de los 28 Planes de Energía y Clima de todos los países miembros de la Unión Europea. Le siguen, pero a gran distancia, Francia, Grecia y Suecia.

En general, la sensación es bastante desoladora. “Quiero destacar lo mal que lo han hecho en general, varían trágicamente en su longitud, desde las 90 páginas de unos hasta las 300 de otros, en los temas a tratar y en el detalle”, ha señalado David López Morales, Associate, Energy Systems and Governance en European Climate Foundation, “y mientras esperamos que la Regulación de Gobernanza examine a los países miembros y les diga cómo están haciendo sus deberes en materia energética, nosotros hemos hecho nuestros propios análisis”.

Los problemas más recurrentes incluyen: planes limitados para la eliminación gradual del carbón y los subsidios a los combustibles fósiles, pocas indicaciones sobre las inversiones necesarias, un uso excesivo de biomasa insostenible, una consulta pública inadecuada, y la carencia de una intención clara de llevar a cero emisiones en 2050.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

«Hay que reconocer que los PNIECs son un reto sin precedentes, lo que se ha hecho en Europa no tiene comparación en ninguna otra parte del mundo, además de que se va a poner en marcha en un tiempo récord”, añade López Morales.

Lo que más ha sorprendido del informe es que el borrador del PNIEC de Grecia haya conseguido el tercer puesto del ranking, por delante de Suecia o de otros países centroeuropeos. “Grecia involucró a la ciudadanía y además ha desarrollado con mucho detalle las políticas que va a desarrollar, pero con unos objetivos muy bajos. Su política, su plan, está en línea de asegurarse que la temperatura media del planeta no solo suba de 1,5ºC, máximo advertido por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, sino que subiría por encima de los 3ºC”, explica el experto, “pero como el informe no solo mide los objetivos sino el ambición, el detalle, la calidad de sus propuestas, pues en cierto modo ha sabido sortear nuestros filtros y colocarse en tan buen puesto”.

El informe ofrece un análisis cualitativo de los 28 borradores de PNIEC y los evalúa según la adecuación de sus objetivos nacionales (en un contexto Neto Cero), la integridad y el detalle de las descripciones de las políticas, y la calidad e inclusividad del proceso de redacción. No evalúa la efectividad probable de las políticas presentadas.

España, líder en casi todo

En general, los borradores de PNIEC obtuvieron un promedio de 7.1 puntos de una puntuación máxima de 45, es decir, solo llegan al 15,8% de los objetivos deseados por European Climate Foundation. Pero esa media se calculó con una amplia gama de puntuaciones, que van desde España con el más alto con 21.1 (47%) hasta Polonia con solo 1.7 puntos (4%).

En la dimensión de reducción de gases de efecto invernadero, solo tres países tienen objetivos por encima del nivel de cumplimiento. Suecia y Luxemburgo tienen los objetivos absolutos más altos con un -50% de recortes de GEI y España, con objetivo de -38%. Todos los demás países limitan su ambición al requisito legal.

En los objetivos para las renovables de nuevo no se alcanza la ambición requerida. Estonia, Dinamarca, España y Croacia son los únicos que alcanzan más de la mitad de la puntuación total, aunque el informe muestra su preocupación sobre el uso de la biomasa en algunos de los países que preven objetivos más altos porque la consideran sostenible.

Objetivos climáticos 

España, junto con Luxemburgo y Suecia, son los únicos países que han establecido una ambición más alta de la mínima, aunque ninguno de ellos proporciona un objetivo para 2030 en línea con el rango de “Emisiones netas netas para 2050” que se definió para esta evaluación.

Inversión y políticas creíbles

España también se coloca entre los países que cumplen esta condición, junto a Grecia, Finlandia, Francia e Irlanda. La mayoría de los Estados miembros solo ofrecen descripciones vagas e incompletas de políticas para favorecer la financiación y la inversión. De hecho, esos pocos han proporcionado un conjunto de políticas y medidas coherentes y creíbles, acompañadas de análisis de impacto de políticas, que son necesarios para ganar la confianza de los inversores y beneficiarse de un menor coste de capital para la financiación de la infraestructura renovable.

Participación ciudadana

En esta tercera pata de la comparativa del informe, España ya no aparece. Según European Climate Foundation, la participación de los interesados es esencial para avanzar en la participación de la sociedad para la transición y para capturar la gran cantidad de información disponible. Y el compromiso con los actores nacionales en los proyectos de planes ha sido insuficiente hasta ahora, aunque en muchos casos hay promesas de mejorar eso entre el proyecto y el plan final. Al igual que con las otras dos dimensiones que este informe evalúa, los proyectos de planes muestran una gama completa de puntajes, pero se pueden encontrar buenas prácticas en Estonia, Irlanda, Grecia y Letonia, por ejemplo.

“La planificación del futuro que queremos empieza hoy. Los planes climáticos nacionales son una oportunidad para pensar en los países que queremos tener en los próximos 10, 20 y 30 años. Los países de la UE pueden decidir arriesgarse a perder una década de inacción climática o asegurar que las inversiones y políticas adecuadas estén en marcha para cosechar los beneficios económicos y sociales de una transición a una sociedad con emisiones netas cero”, dice Laurence Tubiana, CEO de la European Climate Foundation.

“Nuestro trabajo muestra que los Estados miembros de la UE claramente no están en línea con la trayectoria de Net Zero 2050 ni con ninguno de los hallazgos científicos del Informe 1.5C del IPCC. Con algunas excepciones notables, también muestran poca ambición y concreción a la hora de alcanzar sus objetivos en materia de energías renovables y eficiencia energética, y se quedan cortos a la hora de apoyar adecuadamente la transición climática y energética que se requiere en Europa”, añade Julien Pestiaux, uno de los autores del estudio.

En conclusión, si bien los borradores de los PNIECS muestran los comienzos de los próximos pasos hacia la acción climática para 2030, aún no son mapas completos y no cumplen con el espíritu del Acuerdo de París. Sin embargo, con el nivel adecuado de apoyo, orientación y aprendizaje, los Estados miembros europeos tienen la oportunidad de mostrar su compromiso con el objetivo Net Zero para el año 2050 y mostrar al resto del mundo el camino hacia un futuro de emisiones neutras.

Fuente: El Periódico de la Energía

Ayudas para proyectos de Eficiencia Energética en Empresas del Sector Industrial

El Real Decreto 263/2019 del 12 de Abril regula las ayudas para actuaciones en eficiencia energética en PYMEs y Grandes empresas del sector industrial con origen en los fondos FEDER.

Siendo esta la tercera edición de este tipo de ayudas que coordinará el IDAE y con un total de 307 millones de euros, supone un empuje en la dirección del cumplimiento de los objetivos 2020 pese que España siga alejada de los objetivos buscados.

Las ayudas serán gestionadas por las comunidades autónomas, que deberán sacar las distintas convocatorias en un plazo de entre dos y cuatro meses después de la publicación de este RD.

Los objetivos de estas ayudas serán la implantación de medidas que disminuyan el consumo final de energía en las empresas, de forma que quedan exentas las instalaciones de energías renovables. Además, de manera general (con particularidades en función de los territorios donde se apliquen*) se subvencionarán proporciones máximas de un 30% de las inversiones en el caso de grandes empresas, 40% para el caso de medianas empresas y 50% para pequeñas empresas.

También estarán incluidas en el marco de estas ayudas la implantación de sistemas de gestión energética que garanticen un coste máximo de 14.501 €/teq ahorrado lo cual supone una ventaja competitiva para e-Value de Balantia que supone costes mucho más bajos.

Las cuantías máximas del programa por CC.AA. serán las siguientes:

Comunidad/Ciudad AutónomaPresupuesto–Euros
Andalucía.73.778.059,68
Aragón.10.562.941,35
Asturias, Principado de.4.779.747,67
Balears, Illes.1.602.277,30
Canarias.2.580.302,51
Cantabria.4.105.555,15
Castilla y León.32.362.793,24
Castilla-La Mancha.9.930.916,48
Cataluña.49.493.353,71
Comunitat Valenciana.31.191.038,12
Extremadura.2.032.533,55
Galicia.16.629.395,16
Madrid, Comunidad de.23.730.319,46
Murcia, Región de.21.850.472,58
Navarra, Comunidad Foral de.4.688.201,42
País Vasco.15.321.804,01
Rioja, La.2.865.733,89
Ceuta.74.665,11
Melilla.64.795,60
Total.307.644.906,00

   

*Para las CC.AA. de Galicia, Castilla la Mancha, Andalucía y las provincias de Soria y Teruel se aplicarán subvenciones con proporciones máximas de 35%, 45% y 55% en función de que sean grandes, medianas y pequeñas empresas respectivamente. Para el caso de Extremadura y Canarias los porcentajes serán de 45%, 55% y 65%.

La empresas eléctricas apuestan por el prosumidor. Eduardo Olano, Director general de Balantia para elEconomista Energía

En 1970 Alvin Toffler, un escritor y futurólogo especializado en la revolución digital, en su libro “Future Shock” predijo que, ante la saturación de los mercados de producción en masa de productos estandarizados para satisfacer necesidades básicas, las empresas tratarían de conseguir personalizar sus productos para mantener sus ganancias. Al ocurrir esto, los consumidores se involucrarían en el diseño y manufactura de ellos, convirtiéndose en lo que él acuñó por primera vez como “prosumidores”.

Seguramente Alvin Toffler no se imaginaba hasta qué punto eran premonitorias sus reflexiones para la evolución de muchos sectores y cuántas veces se llegaría a repetir en ellos el concepto que había inventado. La transición energética es sin duda uno de estos sectores, incipiente eso sí, puesto que conlleva un cambio en el paradigma de la relación entre el consumidor y la energía, asumiendo éste un rol que hasta la fecha nunca había jugado, tanto en la posibilidad de generar la energía que consume como en elegir como consumirla convirtiéndose, por tanto, en un “prosumidor”. Las 3 empresas energéticas que controlan más del 85% del mercado son conscientes de que tienen a 25 millones de “prosumidores” potenciales y que paulatinamente deberán ser capaces de atender las nuevas necesidades de los clientes a medida que éstos cambien su manera de relacionarse con la energía. Las otras empresas energéticas que tienen el 15% restante y que aspiran a conquistar parte del 85% cautivo lo tienen claro desde su nacimiento puesto que el recorrido de su competitividad a través del precio es ciertamente limitado. Es por ello que, si nos remitimos a los recientes planes estratégicos de cualquier compañía energética cotizada, podremos ver en cualquiera de ellas de manera repetida conceptos como “personalización”, “customer centricity”, “smart solutions”, etc. Los objetivos son claros: se busca ofrecer nuevos servicios con mayores márgenes a los de la venta convencional de energía y a la vez conseguir fidelizar al cliente con servicios de valor añadido que minimicen su riesgo de fuga.

Las tres empresas energéticas que controlan más del 85% del mercado saben que tienen a 25 millones de ‘prosumidores’ potenciales y que deberán ser capaces de atender las nuevas necesidades de los clientes

­­Sin embargo, el cambiar un modelo asentado y casi inalterado (salvo por la liberalización del mercado de la energía) durante los últimos 50 años resulta lento y costoso, máxime si se quiere llegar a un volumen importante de clientes con la “mass customization”, que también citaba el Sr. Toffler. La única vía para hacerlo es apoyándose en uno de los pilares que a la vez ha sido responsable de acelerar la transición energética: la digitalización. En esos mismos planes estratégicos, a parte de las muy relevantes inversiones dedicadas a la transformación del modelo de generación, aparecen partidas de inversión en digitalización que difícilmente podríamos haber anticipado hace 5 o 10 años. Solo entre las 3 principales comercializadoras del mercado nacional se espera que inviertan en el próximo trienio más de 3.000 millones de euros en digitalización y desarrollo de servicios al cliente. Dado que estas nuevas capacidades son muy heterogéneas y no se consiguen simplemente con inversiones, el sector también está en ebullición con la entrada de actores nativos digitales o con la reinvención de muchos de los actores tradicionales, parte de los cuales son adquiridas o participadas por las empresas líderes para ganar en agilidad, tal y como demuestran los más de 300 millones invertidos en start ups en los últimos años en Europa.

La única vía para llegar a un volumen importante de clientes con la ‘mass customization’ es apoyándose en uno de los pilares que, a la vez, ha sido responsable de acelerar la transición energética: la digitalización

Mientras tanto, mercados muy dinámicos como el de EEUU, pueden servir como referencia para tener una idea de la evolución que podemos esperar en nuestro mercado doméstico. Allí, más de 60 millones de clientes tienen acceso a un marketplace de programas de gestión dinámica de la demanda (demand-response) y de generación y almacenamiento distribuido, 20 millones de los cuales ya tienen termostatos inteligentes instalados. Para ello y para el desarrollo de la infraestructura necesaria para dar soporte a este nuevo mercado, solo en el 2017, las empresas eléctricas invirtieron 4.000 millones de dólares con especial foco en la analítica de datos a través de IoT y en la adaptación de la infraestructura de redes. Para el periodo 2018-2021 se prevé que se alcancen los 16.000 millones de dólares invertidos puesto que las expectativas de crecimiento de este mercado estiman que la demanda pico de energía gestionada dentro de estos programas alcance los 104,2 GW para el 2023, más que duplicando las cifras actuales.

Por tanto, las tendencias respecto a la evolución de las necesidades del consumidor gozan de consenso entre todos los implicados. Desde el ámbito comercial, el cliente quiere recibir soluciones personalizadas y adecuadas a sus necesidades, coherentes entre las distintas soluciones energéticas con las que cuente o prevé contar y con la confianza de un partner energético único. Por el lado del servicio, el consumidor querrá tener energía de origen renovable (a poder ser generada por él mismo), gestionada inteligentemente para sus distintos usos (vivienda, negocio o movilidad), mientras que tiene información en tiempo real y transparencia sobre todo el proceso. Sin embargo, no existe tanto consenso en cómo y quiénes participarán en el largo plazo en esta transición para que las nuevas necesidades puedan ser atendidas al mismo ritmo que están aflorando, convirtiéndose en todo un reto de futuro para todos los actores existentes del sector.

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Tribuna de opinión Enertic. Eduardo Olano, Director General Balantia. El modelo Data Centric como pilar de las Smart Solutions

Los cambios profundos en el modelo de generación de la energía y como ésta se transporta, almacena y distribuye, vienen acompañados de una transformación de base  en la forma en cómo interactúa el usuario final con ella. Se ha convertido por tanto en un sistema cada vez más sofisticado en el que se desarrollan relaciones cada vez más complejas entre las distintas tecnologías que intervienen y sus usos. Así, la progresiva electrificación de la demanda energética para climatización o movilidad tiene que tenerse prevista en la generación distribuida, la gestión dinámica de la demanda deberá estar vinculada a la gestión de la red, la monitorización, los datos de consumo y sus usos deberán poderse tratar en tiempo real y un largo etcétera que lleva al sector a su revisión profunda y con ella la manera de afrontar la transición energética.

Construir soluciones energéticas para las nuevas demandas del cliente

Las encuestas que se vienen realizando en el sector sobre los cambios en las necesidades del cliente coinciden en que (i) +80% de los clientes esperan productos personalizados adaptados a sus necesidades reales, (ii) el 55% espera que la oferta provenga de su actual proveedor de energía y esperan que se convierta en su partner energético y (iii) +85% esperan productos robustos y sencillos que condicionarán su fidelización. Dar respuesta a todo lo anterior implica cambios profundos en la construcción de soluciones y en su comercialización puesto que precisamos de mucha información del cliente (de la que habitualmente se carece) para construirle una propuesta ad hoc, a la vez que, para hacer esto masivo y escalable, deberá asentarse en unas capacidades digitales que deben ser desarrolladas.

Desde el punto de vista de cómo ejecutar y prestar estos servicios, dado que el mercado de las Smart Solutions es todavía un mercado todavía en construcción, para llegar a desplegarlos de manera masiva será imprescindible que se haga a costes muy bajos puesto que el cliente mantendrá en estos próximos años una actitud exploratoria hasta que constate que se le genera verdaderamente valor. Por tanto, al igual que ocurre para la comercialización para conseguir esta competitividad en costes, será imprescindible que se haga a través de medios puramente digitales.

Modelo Data Centric y capacidades digitales

Ante los citados cambios en tecnología y en el modelo de relación con el cliente los universos comercial y operacional no pueden vivir separados y por ello resulta imposible mantener los silos de datos habituales existentes en cada uno de esos dos ámbitos. Conscientes de ello, al trabajar en el día a día con clientes en calidad de partners energéticos, Balantia viene construyendo durante años la Energy 4.0 Platform que da respuesta a los retos que plantea el sector y que se ha diseñado sobre la base de los datos, eliminando los mencionados silos y consiguiendo que los datos del cliente desde el prisma energético pero también operacional, los datos externos que tengan influencia en su consumo y los datos de clientes de similares características, convivan todos ellos en un mismo entorno explotable. Todo ello se sustenta sobre una infraestructura tecnológica con capacidad de explotación de datos en tiempo real y la aplicación de algoritmos de inteligencia artificial para poder gestionar de manera activa más de 10.000 instalaciones. La implementación de este modelo ha sido posible por la digitalización end to end de todas las operaciones, desde la toma de datos del cliente y la ingesta de todo tipo de fuentes, hasta la emisión de informes de resultados al cliente.

Tras el camino seguido y habiendo podido constatar las capacidades presentes y futuras que aflora este modelo, estamos convencidos que se convierte en una herramienta clave de competitividad en la transición energética.

(i), (ii) Accenture Consulting “New Energy Consumer. New Paths to Operating Agility”
(iii) Monitor Deloitte “Power Market Study 2030. A new look for the enrgy industry”