El Gobierno amplía en 7,3 millones, destinados a Asturias, ayudas para eficiencia en pymes y gran industria

El Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, a través de una resolución del consejo de administración del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), ha ampliado en 7,3 millones de euros el presupuesto del Programa de Ayudas para Actuaciones de Eficiencia Energética en Pyme y Gran Empresa del Sector Industrial, dotado inicialmente con 306 millones de euros.

Según informó el gabinete dirigido por Teresa Ribera, esta extensión se dirige, íntegramente, al Principado de Asturias, dado que es, por el momento, la primera región que ha completado el presupuesto que tenía asignado en el fondo.

Por su parte, el resto de comunidades autónomas todavía cuentan con presupuesto por ejecutar y, una vez lo hayan hecho, tienen la posibilidad de solicitar ampliaciones de los fondos, como la que se ha consignado a Asturias.

El programa está destinado a llevar a cabo acciones que incidan en la mejora de la eficiencia energética en tecnologías y procesos, así como la implementación de sistemas de gestión energética para pymes y gran empresa industrial.

Se trata de un sector que puede beneficiarse especialmente de este tipo de acciones, dado que supone un significativo ahorro en el consumo de energía, lo cual repercute positivamente en su competitividad. El fondo financia la sustitución de equipo y la implantación de sistemas de gestión, entre otras propuestas surgidas del desarrollo de auditorías energéticas en las instalaciones. El reparto del fondo entre las comunidades autónomas se realiza atendiendo al Valor Agregado Bruto (VAB) de la industria de cada región.

La ampliación de las ayudas a Asturias ha sido aprobada previo acuerdo del Comité de Seguimiento y Control del Fondo Nacional de Eficiencia Energética. Con ello, se da respuesta a la solicitud realizada por el Gobierno asturiano al IDAE, de acuerdo con lo estipulado en el Real Decreto 23/2019, por el que se regula esta línea de financiación.

OBJETIVOS DE REDUCCIÓN DE LA UE

Además de mejorar la competitividad de la industria española, el fondo contribuye a que nuestro país logre los objetivos de reducción del consumo de energía final que fija la Directiva 2012/27/UE. En su artículo 7, esta norma señala el objetivo de alcanzar un ahorro de energía final de 15.979 toneladas equivalentes de petróleo (ktep) en 2020 para todos los sectores, incluido el de la industria.

Este es el tercer programa de ayudas de este tipo, tras las convocatorias de 2015 y 2017, que tuvieron una dotación conjunta de 283 millones de euros financiando más de 1.000 proyectos.

El autoconsumo fotovoltaico, el más perjudicado por la crisis del COVID-19

UNEF ha celebrado su primer diálogo virtual abierto ¿Cuál es el impacto del COVID-19 en el sector fotovoltaico?, retransmitido en directo desde el canal de YouTube , dentro de la iniciativa #DialogosSolaresDesdeCasa, una serie de encuentros dirigida a impulsar el debate sobre los temas de actualidad de la industria fotovoltaica, en compañía de expertos destacados del sector fotovoltaico y energético.

En este primer diálogo ¿Cuál es el impacto del COVID-19 en el sector fotovoltaico?, moderado por Luis Merino, Codirector de Energías Renovables, han participado Juan Carlos Jadraque, director del área solar de Ingeteam, José Benjumea, CEO de POWEN y Jordi Vega, Director de Construcción de GRS.

Los expertos, que han reconocido que va a haber un impacto importante en la economía, han mirado con optimismo al futuro, señalando a la fotovoltaica y a las renovables como una palanca para salir de la crisis. El sector fotovoltaico tiene perspectivas importantes a medio y largo plazo, por lo que seguirá siendo rentable invertir en él, no solamente porque supone la generación de energía limpia y el cumplimiento de los compromisos adquiridos a nivel internacional en la lucha contra el cambio climático, sino porque también supone la creación de puestos de trabajo y de riqueza económica.

Por su parte, José Donoso, Director General de UNEF, ha destacado que

«las consecuencias del COVID19 en las empresas de autoconsumo y la paralización de su actividad suponen el riesgo de perder el importante tejido empresarial constituido por profesionales formados. En este sentido, desde UNEF, será necesario que el Gobierno tome una serie de medidas específicas para apoyar la recuperación del sector, como por ejemplo medidas de fiscalidad temporal, de agilización de la tramitación administrativa y campañas de comunicación sobre las ventajas del autoconsumo”.

José Benjumea, CEO de Powen, ha señalado que

La crisis deI COVID19 está afectando a todos los sectores incluido las energías renovables, pero las inversiones que tenían sentido antes de la crisis lo seguirán teniendo después. En particular, entendemos que el autoconsumo se va a convertir en una de las palancas claras para incrementar la competitividad de las empresas. Por esta razón creemos imprescindible el apoyo del Gobierno mediante medidas fiscales que faciliten su implementación”.

Juan Carlos Jadraque, director del área solar de Ingeteam, ha recordado que

Ahora toca a la industria estar en casa, excepto aquellos implicados en servicios “esenciales”, y contribuir desde casa a que remita la curva de contagios y a que el sistema sanitario no colapse”.

Los expertos han señalado, además, que no esperan un impacto significativo ni en la variación del precio ni en la disponibilidad de suministro de los componentes de las plantas fotovoltaicas, aunque sí han reconocido que se verán retrasos en la entrega de los pedidos procedentes de China. En este sentido, han recordado que nuestro país cuenta con un tejido empresarial fuerte y competitivo en gran parte de la cadena de valor de la tecnología.

Jordi Vega, Director de Construcción de GRS, ha señalado que

Ante una crisis sanitaria como que la estamos atravesando, GRS quiere transmitir un mensaje de tranquilidad. Nos encontramos en uno de los sectores que más rápido se va a recuperar y con más proyección en el corto y medio plazo. Por ello, hemos apostado por incrementar todo lo posible la seguridad de los trabajadores, pues son el activo más valioso de la compañía; potenciar el teletrabajo para seguir dando asistencia a todos los proyectos a nivel internacional y, así, minimizar el impacto en nuestros clientes; ser proactivos y preparar planes de contingencia, contemplando varios escenarios, que nos ayuden a retomar la actividad normal una vez superada esta grave crisis”.

Respecto a la financiación, han destacado la importancia de que las entidades financieras y la administración den apoyo al sector, evitando penalizar a las partes por incumplimiento de algunos compromisos debido a causas de fuerza mayor, como es la pandemia del COVID-19. A este respecto, también han señalado que la parálisis en la financiación de los proyectos es temporal, por lo que no pondrá en riesgo la viabilidad del sector en el futuro.

El próximo diálogo de la serie #DiálogosSolaresDesdeCasa se celebrará el martes, 7 de abril, a las 12:00 horas, sobre cuál es la línea más eficiente a seguir en la reforma del diseño de la tarifa de la luz. En concreto, teniendo en cuenta los principios de la transición ecológica, se debatirá sobre si es más adecuado ir hacia una tarifa plana o hacia una tarifa con un alto componente variable.

Fuente: unef.es/

Por qué las crisis demuestran la importancia de gestionar de forma eficiente las redes de energía

Durante los periodos de verano, no es extraño tropezarse en los medios con noticias sobre apagones en diferentes localidades. De hecho, es posible que muchos hayamos vivido esa situación en primera persona. El pico de consumo, marcado por el uso extensivo del aire acondicionado por las altas temperaturas, lleva a que la red eléctrica se colapse, no pueda con la demanda y se caiga.

Las caídas de la red eléctrica son siempre problemáticas, porque los ciudadanos dependen de la electricidad para prácticamente cualquier cosa de su vida cotidiana. La electricidad es uno de los servicios básicos que empleamos todos los días y de forma intensiva.

Si durante el verano las caídas de la red eléctrica son un serio problema, más lo pueden ser cuando se está atravesando una situación de crisis o un momento de especial alarma. En ese contexto es más importante que nunca no solo que la red eléctrica general soporte bien las demandas de consumo, sino también que lo hagan de forma específica en espacios clave, como pueden ser ciertas empresas, hospitales o infraestructuras básicas.

Cambios en el consumo eléctrico

Durante estos días, en los que los ciudadanos están confinados en sus hogares para luchar contra el avance de la pandemia del covid-19, el coronavirus, se registra uno de esos momentos clave en los que es más importante que nunca que las redes funcionen de forma eficiente en muchos espacios.

En general, la red eléctrica no está recibiendo una sobrecarga de consumo, a pesar de que los ciudadanos están atrapados en sus casas con sus dispositivos audiovisuales encendidos. Las redes de telecomunicaciones sí están notando picos de consumo, pero no la red eléctrica. Para esta última, la situación se compensa con el cierre de oficinas y de actividad de muchas empresas. Las estadísticas muestran que la curva de consumo ha cambiado y que el consumo eléctrico ha descendido.

Pero, de forma específica, es más importante estos días que nunca que muchas de las empresas que siguen operando y ofreciendo servicios de primera necesidad mantengan su consumo energético de forma eficiente.

Más allá de los hospitales y espacios sanitarios, que desgraciadamente estos días deben asumir un consumo energético mayor, otros espacios, como supermercados o empresas que están ofreciendo servicios de primera necesidad, deben responder a los picos de demanda y a una situación que supone una mayor tensión sobre su día a día. Es importante que sus redes no flaqueen, lo que demuestra la importancia de una gestión energética eficiente.

Digitalización de las redes

La digitalización de las redes resulta crucial. En los momentos ‘normales’, las redes energéticas digitalizadas ayudan a ser mucho más eficientes en el consumo energético. Por ello, nuestro servicio e-Value, que orbita en la gestión activa de datos energéticos digitalizados, es una herramienta que casa la facilitación de la digitalización de las redes con la eficiencia energética de nuestros clientes.

Gracias al uso de herramientas como las tecnologías de Big Data y al control de redes con soluciones como contadores inteligentes, se puede seguir en tiempo real qué está ocurriendo en la red, generar patrones de consumo y adelantarse a las necesidades en energía. Los problemas se prevén, lo que minimiza su impacto cuando ocurran. Además, se reduce el gasto energético, eliminando las redundancias, las malas prácticas o las incidencias sobre la red. De hecho, este entorno tecnologizado es el futuro de la gestión de las redes.

En momentos de crisis, las redes digitalizadas funcionan como una garantía, un blindaje que ayudará a prevenir potenciales problemas y que garantizará que se mantendrá el flujo de energía de un modo sostenido y seguro. Lo hacen además en prácticamente todo tipo de crisis, ya que siempre están generando datos y siempre están creando un entorno que hace mucho más fácil para los gestores de las redes saber qué ocurre y cómo solventarlo.

El boom del consumidor concienciado y lo que eso significa para las empresas en eficiencia energética

A lo largo de las décadas, las compañías siguieron ciertas ideas como elementos de base sobre cómo presentarse a sus consumidores y sobre cómo lograr que comprasen. Era importante tener el producto justo, llegar a la audiencia más adecuada y posicionarse del modo más efectivo. La conexión entre usuario y marca se establecía por muchos criterios y partiendo de muchos elementos. Podían, por ejemplo, conectar por una cuestión de estatus, por vender objetos de deseo o por resolver problemas del día a día.

Ahora, sin embargo, las cosas se han vuelto mucho más complicadas. En esta nueva era, las marcas y las empresas deben enfrentarse a un nuevo consumidor, el consumidor concienciado. Sus decisiones de compra no solo se basan en lo que las marcas le ofrecen y en las características de sus productos, sino que además se posicionan también al hilo de lo que las marcas hacen.

Para quedarse con un producto o con un servicio, tienen en cuenta los valores de las compañías, sus acciones y su impacto en la sociedad. Especialmente, los consumidores usan criterios de sostenibilidad y eficiencia energética como factor de decisión para su consumo.

Un estudio conducido por las compañías Oney  y OpinionWay apuntaba incluso que para el 85% de los españoles sería aceptable pagar más por las cosas siempre que estas tuviesen un canal de producción responsable o garantizasen la sostenibilidad. Ser responsable con el medio ambiente se ha convertido en un punto básico ya para la ciudadanía, tanto que un 93% de los encuestados aseguraba que estaba cambiando de hábitos para ser más responsable.

Esto impacta en lo más visible, como puede ser la presión de los consumidores para la reducción de plásticos, pero también en lo menos evidente. Por ejemplo, un 79% de los encuestados reconocía que estaba dispuesto a optimizar cómo viajaba y un 81% que en sus desplazamientos preferiría emplear medios de transporte menos contaminantes.

Otro estudio, este centrado en parámetros de comportamiento en retail y elaborado por Nielsen, concluía que los españoles están ya comprando teniendo en cuenta que los productos sean respetuosos con el medioambiente (un 46%) o que ya no solo toma decisiones partiendo de calidad o precio (un 80%).

Una estrategia transversal

Por todo ello, las empresas no deben limitar su estrategia de sostenibilidad y eficiencia solo a lo que parece más tangible o más de ‘primera mano’. No se trata solo de eliminar las pajitas en los restaurantes o cambiar las bolsas de plástico por las de papel en los supermercados.

El cambio debe ser a todos los niveles y de un modo mucho más profundo y ambicioso. Hay que modificar muchos más elementos para reducir el impacto medioambiental y ser mucho más sostenibles.

Necesidad de mejorar la eficiencia energética

Esto hace, por tanto, que también haya que cuidar la eficiencia energética, por mucho que pueda parecer que el consumidor no está analizando ese punto en un primer momento en sus decisiones de consumo.  Por ejemplo, los consumidores son conscientes de cómo las empresas gestionan sus recursos y cómo actúan en términos de eficiencia energética. La opinión que esas acciones les merecen cambia por completo la imagen que tienen de la marca o de la compañía e impactan en decisiones de consumo futuras. El nuevo consumidor concienciado no querrá volver a un hotel que despilfarra energía o que no controla su uso de los recursos, por poner una muestra.

Esto hace que emprender proyectos de eficiencia energética o de gestión eficiente de los recursos, como aquellos en los que Balantia puede acompañar a las empresas, se convierta en fundamental.

Al fin y al cabo, los consumidores no solo tienen en cuenta estas cuestiones cuando consumen, sino que también están más convencidos de que su influencia obligará a las empresas a ir en esa dirección. Un 55% de los españoles, volviendo a los datos del estudio de Nielsen, asegura que se puede cambiar el mundo con las decisiones de consumo que se toman.

Seguimos 100% operativos

Desde Balantia queremos darles visibilidad de cómo está afrontando la empresa los retos que presenta la actual crisis sanitaria que, como no podría ser de otra manera priorizan el bienestar y seguridad de nuestros trabajadores, colaboradores y clientes sobre cualquier otro objetivo.

Dicho lo anterior, sí estamos convencidos que está en nuestra mano mitigar los efectos de la actual crisis en la prestación de nuestros servicios para la consecución de los objetivos de mejora en los costes de explotación y operación de nuestros clientes junto a la lucha del cambio climático, metas importantes ya en la actualidad pero mucho más necesarias cuando salgamos de esta crisis y para la que queremos estar preparados.

De entre las medidas y medios puestos a disposición de nuestros clientes y colaboradores queremos destacar:

  • Nuestra plantilla está operativa y a pleno funcionamiento desde sus hogares gracias al trabajo en digitalización e inversión en infraestructura tecnológica realizada en los últimos años. #EstamosEnRemoto
  • Continuamos trabajando para asegurar los proyectos que actualmente se están ejecutando.
  • Operativos y localizables vía telefónica o correo electrónico ante cualquier cuestión. 
  • La gestión y control energético se mantienen con normalidad mediante las herramientas de telemedida y telecontrol habilitadas.
  • Proponemos la programación de reuniones efectivas a través de Skype, Microsoft Teams u otras aplicaciones digitales.
  • Las visitas a instalaciones se han reducido al mínimo pero se están compensando con la aplicación de protocolos específicos de control y seguimiento en obra de los proyectos de ejecución o en la consolidación de información en remoto para los trabajos de auditoría o diagnóstico energético.
  • Las comunicaciones entre nuestros equipos y clientes se han intensificado para mantener coordinados e informados a todos los interlocutores en nuestros proyectos.

Siendo momentos difíciles, estrechar los lazos y aunar fuerzas entre todos los actores del sector son más necesarios que nunca, por lo que desde Balantia les ofrecemos nuestra total colaboración y disponibilidad para ello. Lo son hoy y lo va a ser en la fase de recuperación, para la que desde Balantia nos estamos preparando a nivel de recursos técnicos y financieros con los que paliar las previsibles necesidades que seguro aflorarán en el futuro cercano.  

Electrificación de la demanda energética: los beneficios de apostar por las energías renovables

Uno de los grandes retos que marcan la agenda en lo que a lucha contra el cambio climático se refiere es el de reducir el consumo energético, algo que no parece fácil y para lo que muchas veces las empresas no están preparadas.

Las compañías necesitan ser más eficientes desde el punto de vista energético y consumir energía más limpia. Para lograrlo, deben pivotar desde las fuentes de energía tradicionales que han empleado hasta ahora, las muy contaminantes energías fósiles, y pasarse a las alternativas más limpias y respetuosas con el medio ambiente. Es ahí donde entre en juego la electrificación de la demanda con renovables.

Los beneficios de la electrificación

La electrificación de la demanda, usando para ello energías limpias, conlleva una serie de beneficios clave para hacer el mundo más limpio y mucho más eficiente. Como recordaban en El Periódico de la Energía hace unos meses, este proceso supone reducir el consumo de combustibles fósiles y por tanto la contaminación, aumentar el ahorro energético y ayudará, a quienes se posicionen como los primeros en estos procesos, a liderar los procesos de cambio (es por ello que la industria cree que en Europa se debería apostar en firme por estas acciones).

Además, y dado que la electrificación implica también añadir una capa de gestión inteligente del consumo eléctrico, se mejorará todavía más las pautas de consumo, se podrá responder de forma más eficaz a los cambios en la demanda y se creará un ecosistema energético más robusto y seguro.

Todo ello tendrá un impacto en el entorno considerable, pero también en el bolsillo de los ciudadanos. Una estimación de Deloitte indicaba que, si se cumplían los objetivos europeos de transición hacia un modelo energético sostenible, el recibo de la luz podría caer en España en un 35% antes de 2030 y en un 55% para 2050.

El cambio debe ser, por supuesto, transversal y llegar a todo tipo de consumidores de energía, desde los particulares a las empresas. Para estas últimas, debe integrarse en su estrategia. Contar con un partner que las guíe en esta transformación energética es crucial. Es lo que hacemos en Balantia.

La propuesta de Balantia

Desde Balantia estamos convencidos de que la electrificación es la respuesta a los muchos retos que las empresas deben afrontar en términos energéticos. Nosotros apostamos por la electrificación de la demanda energética y por todos los cambios que esto supone para las empresas.

El modelo de edificio eficiente que propone Balantia parte de esta filosofía en lo que a energía se refiere. De hecho, supone una visión holística del espacio, en el que todos los puntos se alían para ser más eficientes energéticamente y tener un menor impacto en el entorno. La eficiencia y la responsabilidad energética se pueden seguir desde la cubierta hasta la puerta de salida del edificio.

Así, se incluyen paneles fotovoltaicos para poder usar la energía solar para generar electricidad, se instala tecnología de alta eficiencia energética para climatización y generación de calor y se añaden funcionalidades inteligentes que permiten controlar el consumo energético del edificio, gracias a un Sistema de Gestión Energética propio, al que hemos llamado e-Value. Una vez que se sale del edificio, se puede continuar siendo eficiente desde un punto de vista energético. El modelo de edificio de Balantia incluye puntos de recarga para el coche eléctrico e incentiva así la movilidad sostenible.

Esta apuesta conjunta, que une electrificación, digitalización y gestión energética inteligente, tiene un impacto directo en los costes que el espacio genera y en el impacto en su entorno. No solo se reduce la huella de carbono y se posiciona dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, sino que se aumenta la eficiencia, se reduce el coste y se ahorra en los presupuestos de consumo entre un 30 y un 40% en coste de energía.

Las empresas necesitan dar el salto a las energías renovables: cuáles escoger y por qué

Ser más verdes se ha convertido en uno de los grandes retos de empresas, ciudadanos y países. A la hora de cumplir con ese objetivo, las energías renovables se han asentado como una de las llaves clave.

El salto a las renovables es posible y absolutamente factible. Según datos de Greenpeace, por ejemplo, España tiene «un potencial renovable suficiente» que permitiría responder 56 veces a la demanda eléctrica de toda la Península Ibérica hasta 2050. Si el país basase todo su modelo energético en las renovables, se ahorraría de media unos 200.000 millones de euros. Hacer un apagón de las fuentes de energía no renovables es posible: Portugal ya ha llegado a producir en ocasiones el 100% de la energía diaria que consume a través de fuentes renovables.

El apagón de las energías convencionales a favor de las renovables no implica únicamente a los países y al consumo general de energía, sino que también llega a las empresas y a sus decisiones de negocio. Cualquier compañía puede, de hecho, dar el salto y emplear únicamente energías verdes y muchas de ellas ya han anunciado que lo harán o que están encaminadas a lograrlo. Son compañías de todos los tamaños y de todos los ámbitos, que con ello se comprometen con el medioambiente y que logran también cifras considerables de ahorro en el consumo energético.

El uso de energías renovables es crucial para las empresas por muchas razones. La sostenibilidad y la eficiencia energética son piezas clave para las compañías de hoy en día. Cada vez son más las normativas y las leyes que obligan a las organizaciones a tomar decisiones en esa dirección y a cambiar cómo hacen las cosas. Gigantes como Google, Facebook o Amazon han sido, como recuerdan en Forbes, algunas de las empresas que han comprado más energías limpias en 2019.

Además, para los consumidores, los criterios de respeto por el entorno son cada vez también más importantes a la hora de tomar decisiones de consumo. Los ciudadanos quieren productos y marcas que estén comprometidos con su entorno y que reduzcan su huella de carbono y su impacto medioambiental. Esto obliga a tomar decisiones de negocio –desde reducir el uso de plásticos a cambiar el packaging de sus productos– y también a modificar los patrones de consumo energético.

Y, no menos importante, para las empresas que incorporan fuentes de energía renovable a su día a día, se produce además un ahorro económico. Los costes energéticos que deben asumir bajan, lo que impacta de manera muy positiva en su línea de negocio y en su línea operativa.

Cómo elegir la renovable más adecuada

Las compañías solo tienen que decidir, por tanto, cómo quieren dar el salto y cómo incorporarán las energías renovables a su día a día. Para ello, es muy importante contar con un proyecto sólido que ayude en esa transición. Balantia es el partner que guía a las empresas en ese proceso de cambio.

Como pioneros en la transición energética que somos, contamos con una amplia experiencia y con los conocimientos tanto en tecnología como negocio que permitirán definir la estrategia más adecuada a las necesidades de cada empresa. Nuestros proyectos parten de la propia realidad de nuestros clientes, usando tecnologías como el big data para comprender sus necesidades, y diseñando una estrategia energética a medida.

Incorporar las energías renovables a las empresas ayuda a reducir la huella de carbono y el impacto de la empresa en el entorno, reduciendo los costes y mejorando la eficiencia energética (algo que se ha convertido en un imperativo legal).

Diferentes opciones de renovables

En Balantia trabajamos con fuentes de energía renovables y sostenibles, que contribuyen a cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Se trata de tecnología limpia, con una alta eficiencia energética.

Así, trabajamos con la fotovoltaica como generador de energía eléctrica. La fotovoltaica usa la luz del sol para producir electricidad, lo que la hace limpia y, a diferencia de las fuentes fósiles, inagotable. El sol siempre está ahí.

Sus usos son muy amplios y diversos. Puede usarse como base desde para la iluminación de espacios hasta para alimentar pequeños electrodomésticos, cargar coches eléctricos o sostener el sistema de climatización. Además, no se debe limitar el poder de la energía fotovoltaica al usuario doméstico o a las aplicaciones puntuales. Nada más lejos de la realidad: esta energía limpia funciona de un modo igualmente perfecto para aquellas compañías con grandes necesidades energéticas.

El sol no solo sirve como fuente de electricidad. La energía solar térmica lo emplea para generar calor, que se utiliza después para aquellos fines en los que se debe subir la temperatura (por ejemplo, calentar agua), o para ser convertida en electricidad.

Ajustarse a la realidad de las compañías que quieren emplear las renovables como fuente de energía es crucial para que el proyecto tenga éxito. Por ello, otra opción a tener en cuenta es la de la cogeneración, en la que se obtiene al mismo tiempo energía eléctrica y energía térmica.

La aerotermia, una opción sólida en climatización y ACS 

Las necesidades energéticas de las empresas no están limitadas al uso ‘simple’ de electricidad. No solo gastan en energía porque necesitan usar máquinas, encender luces o mantener enchufados todo tipo de dispositivos. Uno de los principales agujeros de gasto energético al que deben enfrentarse las compañías es el de la climatización, ya sea en verano y cuando necesitan bajar las temperaturas de los edificios ya sea en invierno cuando el objetivo es subirlas. Para todo ello, también se pueden emplear las renovables y los sistemas que son eficientes en consumo energético. Uno de esos sistemas es la aerotermia.

La aerotermia es un sistema de alta eficiencia energética,gracias al uso de la tecnología de bomba de calor. La aerotermia es un poderoso generador de calor, funcionando como un sistema de calefacción limpio y eficiente, con poco gasto y con poco impacto en el medioambiente. También funciona como fuente de agua caliente sanitaria (ACS) y como aire acondicionado en el verano.

Dado que es fácil de instalar y fácil de mantener, para las compañías es una solución muy eficiente para lograr reducir los costes de climatización y para hacerlo con una solución libre de emisiones contaminantes. De hecho, el impacto económico es considerable. Una empresa que use de forma combinada la energía fotovoltaica y la aerotermia junto con un Sistema de Gestión Energética adecuado como el e-Value de Balantia, puede reducir por ejemplo en el sector terciario los costes energéticos en un 30%-40% al mes.

La AIE prevé que generación eléctrica con renovables crecerá un 50% en los próximos 5 años

La capacidad de energía renovable mundial aumentará un 50%, hasta más de 1.200 gigavatios (GW) entre 2019 y 2024, encabezada por la energía solar fotovoltaica, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

Según el informe presentado por Heymi Bahar, analista senior de los mercados de energías renovables de la AIE, en un acto organizado por Enerclub, la energía solar fotovoltaica y la energía eólica supondrán el 70% de la expansión de la capacidad de energía mundial en los próximos cinco años.

Así, a pesar de haberse estancado en 2018 por primera vez en casi dos décadas, la capacidad renovable mundial volverá a crecer en los próximos años y la participación de las energías renovables en la generación mundial de energía pasará del 26% actual al 30% en 2024.

No obstante, el directivo de la AIE advirtió de que este crecimiento «no será suficiente para cumplir con los objetivos mundiales de energía sostenible».

La energía solar fotovoltaica distribuida será la responsable de casi la mitad del crecimiento total de la energía solar fotovoltaica, expandiéndose tanto como la energía eólica terrestre hasta 2024.

Los principales protagonistas de este crecimiento en los próximos años serán China, con el 40% del total de nueva capacidad renovable; la Unión Europea, donde se prevé que España sea el segundo país con mayor capacidad instalada de la UE, e India, informó Enerclub.

Mientras, la participación de las energías renovables en la generación mundial de electricidad alcanzó el 25% en 2018, pero se mantuvo en un 10% en calor y por debajo del 4% en la demanda de transporte.

«Para revertir esta tendencia, indicó Heymi Bahar, la descarbonización de la producción de electricidad es un paso clave, pero también urge transformar sectores «difíciles de atajar» como el transporte, residencial e industrias intensivas en energía (hierro, acero, cemento)».

Aquí puedes encontrar la presentación

Por qué la sostenibilidad y la eficiencia energética se han convertido en piezas clave para las empresas

Por qué la sostenibilidad y la eficiencia energética se han convertido en piezas clave para las empresas

En la lista de temas que preocupan a las empresas y que deben formar parte del epicentro de su estrategia de negocio, la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente se han convertido en piezas clave en los últimos años.

Antes, los temas “verdes” eran parte de la estrategia de responsabilidad social corporativa. Ahora, sin embargo, son elementos cruciales que se gestionan desde el mismo núcleo del negocio. La imagen pública de la compañía depende de ello, pero también su rentabilidad, su respeto por las normativas que rigen el mundo de los negocios y hasta su existencia a medio y largo plazo.

Importante para los consumidores

Para los consumidores, el papel que las empresas tienen en la lucha contra el cambio climático, en la popularización del consumo sostenible o en la gestión responsable de los recursos es cada vez más importante. Los estudios han demostrado en los últimos meses que cada vez más compradores toman decisiones de consumo partiendo de esos datos y de la posición que las empresas y las marcas ocupan en relación con ellos.

Entre las tendencias claves para el branding para 2020, por ejemplo, ya se adelantaba el peso de la sostenibilidad. Esta ya no podía ser ni un elemento ideal o aspiracional ni un añadido que se sumaba a ciertos productos para hacerlos especiales. Se iba a convertir en un requisito básico, en un elemento crucial a la hora de hacer negocio.

Tanto las estrategias de marketing como las de producto están cada vez más marcadas por el tema medioambiental. Y, al fin y al cabo, comportamientos responsables como por ejemplo la economía circular, se han adueñado de las decisiones de compra.

La sostenibilidad, clave en eficiencia de negocio

Además, las compañías ya no pueden prometer cosas. Deben hacerlas. Los consumidores quieren pruebas tangibles y sellos incuestionables que garanticen que las empresas están siendo de verdad eficientes en términos medioambientales y sostenibles.

Por existir ya existen hasta rankings, como el Índice de Sostenibilidad Dow Jones (DJSI), que se centra en ordenar a las organizaciones por su responsabilidad ambiental. Partiendo de los datos en áreas sociales, ambientales y de gobernanza, determinan una media que sirve para señalar cuáles son las empresas más sostenibles del mundo. De las empresas españolas, solo 15 lograron entrar en la clasificación en su última edición.

Una estrategia sostenible también prepara a las compañías para ser más resistentes en términos de negocio y para respetar las normativas que las diferentes administraciones públicas cada vez imponen más en estos terrenos. Por ejemplo, este año será el de las auditorías energéticas, que ayudan a las empresas a reducir el gasto en energía y a eliminar el despilfarro de recursos pero que también les permite cumplir con las leyes de sostenibilidad.

Las compañías sostenibles lo son también en términos de gestión de personal y en su relación con el espacio en el que desarrollan su actividad.

Cumplir con los ODS

La mejor guía para seguir por las empresas para ser eficientes y sostenibles son los objetivos ODS, los objetivos de desarrollo sostenible propuestos por la ONU. Los 17 objetivos funcionan de forma transversal, no quedándose solo en la sostenibilidad medioambiental y en la acción por el clima sino también abordando las relaciones sociales, los derechos de los trabajadores, la igualdad de género o la reducción de las desigualdades.

Cumplir con estos objetivos implica replantearse la estrategia e incorporar nuevos valores. También supone trabajar con partners que comprendan esta realidad y que ayuden a trabajar en esa nueva dirección. Es lo que hace Balantia, partner en la eficiencia energética y aliado de la sostenibilidad.

Balantia, como empresa de servicios energéticos, ayuda a sus clientes a planificar de modo sostenible su consumo de energía y a implementar una estrategia más eficiente a corto, medio y largo plazo. Con ello, las compañías logran posicionarse contra el cambio climático, pero también consiguen reducir gasto y mejorar la rentabilidad.

Teresa-Ribera-ministra-de-Transición-Ecológica

El Gobierno dará casi 700 millones en ayudas a la rehabilitación energética, nuevas renovables y movilidad sostenible

El Ministerio para la Transición Ecológica sacará próximamente una convocatoria de ayudas, dotada con 300 millones de euros, destinada a la rehabilitación energética de edificios, ha informado este martes este departamento del Gobierno.

En un comunicado, ha explicado que la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, informó de esa cuestión en la Conferencia Sectorial de Energía con las comunidades autónomas celebrada este lunes.

Las ayudas están cofinanciadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) y el objeto de la convocatoria será la mejora integral de edificios completos, manzanas o actuaciones integrales en barrios mediante la mejora de la eficiencia energética de la envolvente térmica (aislamiento), de las instalaciones térmicas (calderas, instalaciones de solar térmica) o de la iluminación.

La gestión de los fondos corresponderá a las comunidades autónomas y ciudades autónomas de Ceuta y Melilla en coordinación con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).

Como criterio de reparto, se plantea usar como referencia el último censo disponible del Instituto Nacional de Estadística (INE) de primeras viviendas en cada territorio.

Tras su paso por la Conferencia Sectorial, se iniciará la tramitación de la norma, que será aprobada finalmente por el Consejo de Ministros mediante real decreto.

Una vez publicado, las comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla dispondrán de tres meses para efectuar las correspondientes convocatorias, que podrán estar abiertas hasta el 31 de diciembre de 2020.

Plan MOVES de 65 millones

También se ha tratado el IIº Programa de Incentivos a la Movilidad Eficiente y Sostenible (MOVES II), con una asignación de 65 millones de euros, un 40% más que en su primera edición convocada el año pasado.

Al igual que en la primera convocatoria, las ayudas se destinarán a la adquisición de vehículos de energías alternativas, instalación de infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos, implantación de sistemas de préstamos de bicicletas eléctricas y puesta en marcha de medidas de planes de transporte al trabajo en empresas. También sigue vigente el criterio de reparto empleado en la anterior edición, basado en el censo de población de cada territorio.

Pueden optar a las ayudas de MOVES II profesionales autónomos, personas físicas y jurídicas, comunidades de propietarios y el sector público. Su gestión, como en la anterior edición, corresponderá a las Comunidades Autónomas en coordinación con el IDAE.

En la Conferencia Sectorial también se han abordado las futuras convocatorias para energías renovables térmicas y eléctricas cofinanciadas con fondos FEDER y que el IDAE diseñará junto con los territorios para ajustarlas a las necesidades de cada zona. El Instituto, dependiente de MITECO, tiene previsto movilizar más de 300 millones para esta línea de ayudas, que se convocarán apostando por proyectos singulares e impulso de innovación que marca el Plan Nacional  Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030.

De igual modo, se han analizado las próximas líneas de ayuda para actuaciones de eficiencia energética dirigidas a pequeñas y medianas empresas (PYME) y la gran empresa del sector industrial. También se ha anunciado una nueva convocatoria del programa MOVES Singulares, destinado a apoyar iniciativas innovadoras para la gestión integrada de la movilidad en el ámbito urbano y metropolitano, y a poner en marcha desarrollos experimentales relacionados con los vehículos eléctricos.  En la reunión con las Autonomías, se ha dado cuenta de los resultados preliminares de la primera edición, que ha recibido un total de 130 solicitudes que superan en cuatro veces el presupuesto asignado en esta convocatoria, 15 millones de euros. Dado el éxito de esta primera edición, se hará una segunda este año.

Fuente: elperiodicodelaenergia.com