Abocados a la hiperconvergencia energética. Eduardo Olano Director general de Balantia para elEconomista Energía

En el sector de la tecnología los sistemas convergentes son aquellos que centralizan la computación, el almacenamiento, las redes o la virtualización en un mismo entorno. En este mismo sector la hiperconvergencia es el fenómeno que añade a lo anterior un software que dota de coherencia a toda la infraestructura, aportando sencillez, rendimiento y escalabilidad a una materia sumamente compleja y que evoluciona constantemente. Según Gartner, para el año que viene el 20% de las aplicaciones críticas de negocio estarán en infraestructuras hiperconvergentes.

Si pensamos en los profundos cambios que se están produciendo de manera simultánea en la actual en plena transición energética en los ámbitos de generación, distribución, eficiencia energética o movilidad y el alto grado de interrelación entre los mismos, podemos pensar que no cabe otra fórmula posible en el sector de la energía que nos lleve a esa hiperconvergencia en las soluciones energéticas. Sin embargo, la realidad hoy dista mucho de haber llegado a esa situación. En la actualidad es todavía muy común incluso en empresas industriales con grandes consumos de energía que no tengan ni siquiera alineados la gestión de la energía con sus procesos industriales, con lo que difícilmente se pueden encontrar casos en los que este tipo de consumidor cuente con una solución energética coherente con alguno de los ámbitos anteriormente señalados. Si lo llevamos a lo doméstico, la situación es más extrema puesto que en general no vemos que, incluso clientes interesados en el ahorro o la sostenibilidad, cuenten en sus viviendas con fórmulas, si es que las tienen, en las que la eficiencia pueda estar alineada con el autoconsumo y esta, por ejemplo, con la movilidad.

Pensando en las nuevas tecnologías que están todavía por venir como el demand response, almacenamiento o blockchain, no podrán desarrollarse sin “converger” con el resto de soluciones con las que cuente o espere contar el consumidor.

Volviendo a ejemplos concretos y que en el futuro serán más que comunes, un consumidor que ya cuente con una instalación de autoconsumo y al que un tercero le quiera ofrecer la opción de almacenamiento, no podrá hacerlo sin tener en cuenta si este cuenta con un vehículo eléctrico o prevé hacerlo en el futuro, sabiendo que podrá ofrecer funciones en parte sustitutivas a las de un sistema de almacenamiento. Lo mismo ocurrirá para los programas de incentivación de modulación de la demanda en picos de saturación por parte las empresas energéticas o la virtualización de la producción renovable.

Para conseguir que se reproduzca la misma hiperconvergencia del ámbito tecnológico en el de la energía, por las características del sector, los datos son y serán un elemento crítico puesto que son sobre los que se construyen las soluciones energéticas.

Sin embargo, hoy en día la mayoría de actores implicados en el sector energético cuentan con silos de información aislados que dificultan o imposibilitan la construcción de soluciones verdaderamente coherentes. Situación más que lógica si durante décadas el modelo energético imperante se ha visto casi inalterado y, por tanto, carente de cualquier estímulo o necesidad de cambio. Debido a ello, las empresas responsables de construir soluciones que den respuesta a las necesidades derivadas de la transición energética se ven limitadas en sus medios para desarrollarlas. Las mismas utilities, pese a tener de manera muy presente en sus planes estratégicos los objetivos de

convergencia con la transición energética, han puesto su foco en la gran generación o crecientemente en los puntos de recarga pero sin todavía tener desarrolladas las capacidades internas que permitan que los datos internos fluyan y que, con ellos, sus clientes reciban una oferta personalizada acorde a sus nuevas necesidades. No es raro oír de alguna de ellas que hay más de 100 bases de datos inconexas desde hace años en sus organizaciones o que muchos de los datos que se reciben de sus clientes son apenas explotados con objetivos comerciales para nuevos productos o servicios.

El enfoque data centric se está extendiendo cada vez más en los sectores complejos en los que se precisa construir soluciones integrales a partir de las condiciones particulares del consumidor afloradas por sus datos. La misma consultora Gartner prevé para 2020 más de 26.000 millones de elementos conectados, la mayoría de ellos consumidores de energía, por lo que ya estamos viendo de manera creciente en los actores del sector como empiezan a construir los mimbres de esa infraestructura centrada en los datos a la que se le pueda dar inteligencia y escalabilidad con capacidades de big data, machine learning o inteligencia artificial.

El objetivo final debe ser que el grado de confianza y compromiso de los consumidores finales en formar parte de la transición energética sea cada vez mayor y que contribuyan a acelerarla, algo en lo que afortunadamente cada vez son más los actores volcados en ello.

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Balantia se adhiere a la Comunidad #PorElClima

Acorde al pacto de sostenibilidad que mantenemos en Balantia recientemente nos hemos sumado a la plataforma Comunidad #PorElClima.
Esta iniciativa reúne empresas y organizaciones de todos los sectores, organizaciones no gubernamentales y personas particulares con un objetivo en común: actuar y trabajar para generar nuevas oportunidades y contribuir a la lucha contra el cambio climático.

Pertenecer a Comunidad #PorElClima refuerza nuestro compromiso con el medio ambiente, permitiéndonos alcanzar un modelo de negocio sostenible y respetuoso con el entorno.
En Balantia tenemos implementado un sistema de gestión energética certificado mediante la norma ISO 50.001 que implica un plan de acción para el control de las emisiones derivadas de nuestra actividad.

Solo juntos podremos alcanzar los objetivos marcados en el Acuerdo de París y cumplir con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Nueva normativa sobre mercado interior de la electricidad

Con la publicación de esta Directiva y este Reglamento, se pone fin al denominado paquete de energía limpia

17 junio 2019.- Ya está publicada la normativa que permitirá jugar un papel decisivo en el mercado eléctrico a clientes activos, comunidades ciudadanas de energía, agregadores y agregadores independientes. La nueva Directiva 944/2019 y el nuevo Reglamento 943/2019establecen los principios de una nueva configuración del mercado de la electricidad, que incentivará los servicios de flexibilidad y las señales de precio adecuadas para la transición energética.

En España deberá permitirse y fomentarse la participación de la respuesta a la demanda mediante agregación en los mercados de electricidad, lo que facilitará que los clientes activos, bien a través de su consumo, su capacidad de almacenamiento o su electricidad autogenerada, puedan participar junto a los productores “tradicionales” de manera no discriminatoria en todos los mercados de electricidad. Estos servicios de flexibilidad que se ofrecerán a las distribuidoras, aparte de situar al ciudadano en el papel central que el paquete de energía limpia y la transición energética le otorga, facilitarán la penetración de recurso energético distribuido renovable y una gestión optimizada de las redes de distribución, en la que será posible que sea más coste-eficiente invertir en digitalización que en infraestructuras tradicionales.

El cliente activo, la respuesta a la demanda y el almacenamiento pasan a ser elementos claves en el nuevo marco normativo.

Además, a fin de que el ciudadano pueda jugar ese papel clave que la legislación europea y el borrador de Plan Nacional Integrado de Energía y Clima le otorgan, la nueva normativa hace hincapié en la importancia del acceso a los datos de consumo para poder tomar decisiones informadas.  Este acceso tendrá que ser fácil y sin coste para los clientes finales. Pero la normativa no se queda aquí: para facilitar la gestión de la demanda, los datos accesibles deberán ser lo más próximos al tiempo real. La nueva directiva define este “tiempo cuasirreal” en el contexto de los contadores inteligentes (que ya se encuentran masivamente instalados en España) como un periodo de tiempo corto, generalmente de segundos, fijando un máximo equivalente al periodo de liquidación de los desvíos del mercado nacional (este periodo a día de hoy es de 1 hora, pero también gracias a normativa comunitaria, deberá reducirse a 15 minutos en los próximos años).

Con la publicación de esta Directiva y este Reglamento, se pone fin al denominado paquete de energía limpia que la Comisión lanzó en noviembre de 2016 y que será clave para la consecución de los objetivos para el año 2030 en materia de energías renovables, eficiencia energética y mercado común de energía.

Fuente: www.idae.es

Compromiso ODS

Desde Balantia como partners de la transición energética, nos comprometemos a trabajar activamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos por la ONU. Centramos nuestros esfuerzos en los ODS 7, 9, 11, 13.

 

 

El mercado mundial de contadores inteligentes superará los 7.000 millones de dólares en 2023

El mercado mundial de contadores inteligentes pasará de los 5.800 millones de dólares alcanzados en 2018 a superar los 7.000 millones en 2023, según el último informe de la firma de análisis y datos GlobalData.

El último informe de la compañía: ‘Medidores inteligentes, actualización 2019 – Tamaño del mercado global, panorama competitivo y análisis de países clave para 2023’ revela que este crecimiento será impulsado por la evolución de los estándares de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), la entrada en nuevos mercados, la sustitución de contadores, tanto en la infraestructura de medición avanzada (AMI) como la tradicional, el desarrollo de nuevas infraestructuras y la carga máxima y la gestión de activos.

La transición energética en los países, la mejora de la resiliencia de la red, los mandatos y las actualizaciones de infraestructura son los factores principales que impulsarán el desarrollo de los contadores inteligentes. A pesar de la disminución de las instalaciones, China continuará siendo el mercado más grande, con una instalación que probablemente alcance un total de 144 millones durante el período de pronóstico.

Nirushan Rajasekaram, analista de energía de GlobalData, comenta: “China es el mercado más grande de contadores inteligentes y es probable que continúe liderando el mercado. A lo largo del período de pronóstico, el enfoque se desplazará hacia la sustitución de medidores antiguos, lo que impulsará el crecimiento del mercado a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 5%. «La creciente demanda de energía y la creciente penetración de las energías renovables en la red requerirán la necesidad de un sistema de suministro de energía sofisticado y fiable».

Japón y EEUU continuarán mejorando su red eléctrica para mejorar la resiliencia climática y verán que su mercado alcanzará los 554 millones y 263 millones de dólares, respectivamente, para 2023. Los pobres recursos de energía doméstica y la inestabilidad de los precios de los combustibles fósiles están empujando al gobierno japonés a implementar medidas de eficiencia, energías renovables y otras tecnologías disruptivas, que hacen que las operaciones de red sean más complejas y variables.

En EEUU, la red obsoleta está impulsando iniciativas de modernización en todo el país, con programas de inversión federales establecidos para alentar a las compañías eléctricas a instalar contadores inteligentes. A medida que las eléctricas más grandes de EEUU y Japón vayan finalizando esta tarea, se espera que las instalaciones de contadores inteligentes agregados disminuyan a 20,2 millones y 29,3 millones, respectivamente, durante el período de pronóstico.

En Europa, el mandato de la UE para el despliegue de medidores inteligentes impulsará su instalación a gran escala en el Reino Unido y Francia. Se espera que las instalaciones en el Reino Unido se aceleren, con el desarrollo exitoso de la plataforma de comunicaciones de segunda generación para medidores inteligentes. Mientras tanto, se espera que Francia se adhiera a su plan de implementación y lo haga en 2021.

El mercado español de contadores inteligentes, como informaba ayer El Periódico de la Energía, ha llegado ya a la madurez. Según la CNMC, el número de equipos con capacidad de telemedida y telegestión efectivamente integrados en la red superó 26,8 millones a finales de 2018, lo que representa el 99,14% de los contadores con una potencia contratada igual o inferior a 15 kW.

Rajasekaram concluye: “Las tecnologías emergentes como la energía solar fotovoltaica, el almacenamiento de baterías y los EV están interrumpiendo la linealidad del flujo de energía, lo que lleva a la formación de una red interconectada no lineal e intrincada en el nivel de distribución. Usando medidores inteligentes y tecnología de comunicaciones adecuada, las tendencias de generación y consumo se ponen a disposición de las compañías eléctricas, lo que les permite actuar de manera eficiente.

“Además, los contadores inteligentes permiten el flujo de información sobre aumento de precios, respuesta a la demanda y mejora la transparencia de la facturación. Los contadores  inteligentes serán integrales en la construcción de redes sólidas, la modernización de la infraestructura de soporte, la reducción de las redundancias, la mejora de las operaciones y el rendimiento y aumento de los ingresos de las compañías eléctricas».

Fuente: elperiodicodelaenergia.com

La energía 4.0 o cómo las grandes energéticas tendrán que reinventarse para adaptarse a los nuevos modelos de negocio

Ya nadie duda que el sector energético está cambiando a pasos agigantados y surgirán nuevos modelos de negocio hasta ahora desconocidos. Es lo que se conoce como la Revolución Industrial 4.0 en el sector energético, una transformación que viene de la mano de la digitalización a todos los niveles.

“El cambio es mayor en el sector energético y más concretamente en el eléctrico, porque lo está haciendo de forma radical”, explica Santiago Gómez, director de Gestión de la Energía de Acciona Energía, en el Foro de enerTIC ‘Eficiencia energética y Sostenibilidad en la Industria 4.0’, “hasta ahora la electricidad se generaba en grandes centrales que generaban electricidad con determinadas tecnologías. Pero en los últimos años aparecen nuevas fuentes que compiten cada vez a menor coste y al mismo tiempo les acompaña una transformación inmensa en el sector”.

Santiago Gómez se refiere a los sistemas distribuidos, al nuevo papel del consumidor, que tendrá mayor protagonismo, y a los costes de las tecnologías que van a ser muy distintos entre ellas. “Y todo esto va a afectar y de hecho, ya lo está haciendo, al negocio eléctrico, a las redes y a cómo se va a optimizar todos los recursos”.

“Lo que está claro es que el cliente va a ser el foco central del nuevo negocio de las energéticas”, señala por su parte Nuria Rodríguez, de la Unidad de Innovación de Naturgy, “y las empresas del sector tenemos que ver que la transformación digital es el medio para conseguir los objetivos que exige el cliente, es decir, energía más batata y sostenible”.

En su opinión, “las empresas no nos queda otra que adaptarnos a las nuevas exigencias del mercado”.

“Según yo lo veo, hay una doble versión: situar al cliente en un lugar prioritario, donde las renovables son muy importantes”, apunta Mª Paz García, Energy Management Director de EDP Renovables, “y la otra, el día a día del negocio con la cantidad de datos que manejamos. La pregunta que nos surge es cómo los gestionamos, qué hacemos con esos activos o cuál es su valor”.

Pero no solo son los datos. La digitalización y la inteligencia artificial va a proporcionar nuevas herramientas que podrían facilitar el trabajo rutinario de las energéticas. Según la responsable de EDPR, “si pensamos en cómo operan los mercados, hay ciertos procedimientos que se hacen de manera regular y ordinaria que esperamos que en el futuro lo hagan los robots. Solo necesitamos que haya una mayor previsión en los cálculos. Y eso será un cambio revolucionario que transformará el negocio”.

La digitalización también permitirá que, pese a la intermitencia de las renovables, se pueda mantener un suministro eléctrico seguro y fiable. “Me refiero a la flexibilidad y cómo vamos a optimizarla, que deje de ser un pasivo a un activo, y cómo incorporamos el almacenamiento. En las estrategias empresariales de cada compañía, estos cambios impactan sustancialmente, sobre todo a la hora de buscar de qué manera los integramos en nuestras actividades, pero podríamos hablar de otros elementos como podría ser, por ejemplo, el blockchain”.

No hay duda, la transición hacia un nuevo modelo de negocio ya ha comenzado “y fruto del crecimiento que están teniendo las renovables y que seguirán teniendo, con mayor presencia en el mix, nuestra propia industria va a tener que ajustarse a los nuevos cambios”.

“No solo será disyuntor el papel de las energías renovables, también la movilidad eléctrica va a cambiar la manera en la que nos movemos por las ciudades o el cambio de mentalidad con una mayor racionalidad del uso de la energía”, añade Paula del Castillo, directora de Estrategia y Desarrollo de ENGIE en España, “la Revolución Energética 4.0, se asienta sobre tres des: la descarbonización, la descentralización y la digitalización. Con la descentralización, aparecerán nuevos consumidores y también nuevos productores de energía ligados al punto de demanda, y no solo me refiero a fotovoltaicos, también biomasa, gas renovable, baterías…”

En cuanto a a digitalización, del Castillo se refiere a “la conectividad, los datos y todas las oportunidades que se van a abrir en torno a ella”. Precisamente por esa razón, la experta asegura que “en el sector de la energía están entrando nuevas firmas, grandes compañías de otros sectores que harán una fuerte competencia a las tradicionales. Y uno de los retos que tenemos es adaptarnos y pasar de lo que conocemos hasta ahora, la energía analógica y centralizada, a otra más digital, más distribuida e incluso más personalizada a cada cliente. Y será así en toda la cadena de valor”.

“El reto es ser capaces de transformarse y hacerlo globalmente mientras mantenemos el mismo servicio y las mismas exigencias que nos piden nuestros clientes. El mundo está cambiando, y en las grandes compañías, que no somos especialmente ágiles ni flexibles, tendremos que hacer un esfuerzo mayor”.

Uno de los negocios con más posibilidades de futuro, según coincidieron todos, son las nuevas empresas que gestionen la demanda, que les haga el trabajo de optimizar su contrato y en el caso de que generen su propia energía, sean capaces de venderla al mejor precio, “mientras el cliente no se ocupa de nada, solo de tener energía disponible 24 horas al día”.

“Los clientes no solo demandan servicios, también querrán que estén acompañados de sostenibilidad, de eficiencia, de respeto al medio ambiente”, concluye García, “y más allá de soluciones o paquetes cerrados, quieren una atención de calidad, es vital que nos perciban como socios, como aliados, después de tantos años de estar denostados según las encuestas de satisfacción de las asociaciones de consumidores”.

 

Fuente: elperiodicodelaenergia.com

La automatización inteligente está mejorando la eficiencia operativa, los ingresos y la relación con el cliente de las energéticas

El sector de energía y las eléctricas a nivel mundial hace un uso cada vez mayor de la “automatización inteligente”, incluyendo un uso más significativo de la inteligencia artificial (IA) desde 2017. Sin embargo, los directivos no están valorando lo suficiente todo el potencial de la automatización inteligente pues todavía relegan a un segundo plano los grandes proyectos de implementación a nivel de escala en toda la organización, según los resultados de una nueva investigación del Instituto de Investigación de Capgemini.

El estudio, bajo el título “Intelligent Automation in Energy and Utilities: The next digital wave“, ha sido conducido a través de una encuesta a cerca de 530 directivos del sector en siete países, cuyos datos fueron también comparados con otra investigación reciente sobre automatización para el conjunto de sectores.

Cerca de la mitad de los directivos consultados reconoce, con base en los resultados que han obtenido en sus organizaciones, haber infravalorado el potencial de las iniciativas de automatización inteligente. Por otra parte, solo un 18% de las empresas está acometiendo proyectos de resultado rápido (quick-wins) con automatización inteligente y únicamente un 15% está implementando proyectos con esta tecnología a escala en la organización.

Además, el estudio refleja importantes diferencias por países y subsectores en lo que respecta a la implementación de estos proyectos de automatización inteligente a escala.

  • Estados Unidos es el país más adelantado, donde un 23% de las empresas de energía y electricidad han puesto en marcha iniciativas de esta naturaleza. Le siguen Francia e India (ambas con un 16%), por delante de Alemania (13%) y Reino Unido (8%).
  • Respecto a subsectores, el petrolífero y gasista lidera la clasificación: un 20% de las empresas lleva casos de uso a escala, mientras que las vinculadas al suministro de agua se sitúan a la cola, con solo un 6%.

Aunque el sector está obteniendo resultados significativos con la automatización inteligente en comparación con otros, la aplicación a escala, la implantación de proyectos quick-wins y abordar la carencia de competencias digitales serán cuestiones fundamentales para que la automatización se generalice.

El informe subraya que el modelo tradicional de negocio de las empresas de energía y utilities se encuentra bajo presión por los cambios tecnológicos y el aumento de la competencia. Concluye, además, que la automatización y la IA serán clave para ayudar a estas empresas a hacer frente al cambio climático y la creciente demanda de energía limpia, barata y fiable.

Entre otras de las principales conclusiones del estudio figuran:

La automatización inteligente de procesos está generando importantes beneficios al sector energético. El informe señala que esta industria está obteniendo resultados importantes con la automatización en cuanto a mejora de las operaciones, generación de ingresos y relación el cliente con respecto a otros sectores. Por otra parte, la proporción de directivos del sector que considera que ha conseguido beneficios gracias a sus iniciativas de automatización inteligente es mayor que en otros sectores. Estas son algunas de áreas beneficiadas:

  • El 40% afirma haber incrementado la calidad de las operaciones (el 30% para el conjunto de sectores).
  • Un 45% afirma haber incrementado los clientes potenciales (leads) (el 27% para el conjunto de sectores).
  • El 81% afirma que ha mejorado la experiencia del cliente gracias a mayor agilidad de respuesta (el 60% para el conjunto de sectores).
  • El 78% afirma haber reducido del número de procesos relacionados con peticiones de información y compras (el 61% para el conjunto de sectores).
  • Un 32% afirma haber incrementado de la productividad del personal (el 26% para el conjunto de sectores).

 

También desde la perspectiva de resultados, el 47% de los directivos de empresas de energía señala que el ahorro de costes conseguido con la automatización inteligente está por encima de lo que esperaba. Lo mismo ocurre con la contribución a la generación de ingresos incrementales (top-line growth), que ha superado las expectativas del 45% de los directivos, y con el efecto en la satisfacción del cliente, cuyo desempeño estuvo por encima de lo previsto por un 48%.

Abhijeet Bhandare, chief Automation Officer en GE Power, explica que aplicamos unos criterios o filtros muy definidos a la hora de acometer los proyectos o casos de uso de automatización. Tenemos cerca de 200 proyectos de automatización en cartera, de los que entre el 50 y el 60% será rechazado. Es importante centrar la atención en el 50% restante, ya que son los que proporcionarán el mejor rendimiento. Y debemos aplicar los criterios adecuados, ya sea en términos de valor, eficiencias, ahorro de costes o de coste de oportunidad. Las organizaciones deben prestar más atención a la calidad que a la cantidad de casos de uso”.

El 80% de las empresas del sector no acomete proyectos quick-wins para funciones críticas. En funciones que son clave para la operativa, solo el 18% está implantando los llamados quick-wins, es decir, proyectos de menor complejidad en su ejecución y mayores resultados, como los que se aplican a realización de proyecciones, trading de energía, optimización de rentabilidad, interfaces de comportamiento con la red y gestión de reclamaciones. Sin embargo, algo más de un tercio de las organizaciones (38%) está centrando sus esfuerzos en proyectos de implantación más sencilla pero con menos potencial de beneficios.

Los desafíos empresariales y la falta de competencias frenan el despliegue de proyectos a escala. Si bien la adopción general de la inteligencia artificial ha avanzado en el sector —el 52% afirma haber implantado proyectos a escala, frente al 28% de hace dos años—, solo una minoría (15%) afirma haber puesto en marcha iniciativas de automatización inteligente a escala.

El estudio también aborda cuáles son las barreras que las empresas tendrán que sortear para lograr la implantación generalizada de la automatización inteligente. Aquí, los directivos destacan la falta de coordinación entre las diferentes unidades de negocio (37%), la ausencia de determinación o compromiso desde la dirección (35%) y la reticencia en sí a experimentar con tecnología que pueda sustituir a trabajadores humanos (34%).

Muchos directivos también apuntan que la carencia de competencias es otro de los problemas. La mayoría (55%) señala la falta de personal especializado en tecnologías de automatización. En esta línea, un 47% identifica como limitación los escasos esfuerzos dedicados a dotar a los empleados de las competencias necesarias (reskilling); un 42%, la dificultad de retener a los trabajadores con los conocimientos necesarios; y un 41%, la resistencia de los empleados a adquirir nuevas competencias.

Tal como comenta Philippe Vié, responsable a nivel mundial de Energía y Utilities de Capgeminiel sector de la energía y utilities ya está apreciando los efectos de la automatización inteligente en la mejora de la eficiencia del negocio, la satisfacción del cliente y los ingresos; y los directivos apuestan cada vez más por incluir la automatización entre sus prioridades. Ahora, deben focalizarse en aquellos factores que posibilitan su implantación a escala, como la inversión en talento especializado, una coordinación más integrada entre las unidades de negocio y un mayor compromiso desde los órganos de gobierno. Habiendo probado ya los beneficios de la automatización inteligente, las empresas del sector deben ahora redoblar sus inversiones para conseguir la recompensa completa”.

Metodología de la investigación

En febrero de 2019, el Instituto de Investigación de Capgemini realizó una encuesta a 529 directivos de la alta y media dirección de empresas de energía y utilitiesdonde se está experimentando o implantando automatización inteligente. La encuesta se realizó en siete países (Estados Unidos, Alemania, India, Reino Unido, Francia, Países Bajos y Suecia) y abarcó empresas de cinco subsectores: compañías de electricidad, de petróleo y gas, de servicios energéticos, de suministro de agua y de compañías de electricidad y gas. Los resultados son después comparados con otro estudio conducido en 2018 sobre la automatización inteligente para el conjunto de sectores de actividad.

Fuente: elperiodicodelaenergia.com