Entrevista elEconomista Energía, Eduardo Olano, Director General de Balantia

Balantia lleva siete años en el mercado mejorando la competitividad de sus clientes a través de la eficiencia energética con muy buenos resultados. En los últimos cuatro años la compañía ha triplicado sus ingresos y se ha marcado como objetivo llegar a los 10 millones de euros de facturación en los próximos tres años. En los últimos tiempos, la digitalización y los datos se han convertido en uno de los pilares de la empresa a los que destinan más
de la tercera parte de sus recursos. Actualmente, se encuentran en proceso de incorporación de un socio de relevancia, cuyo nombre se desvelará a finales de este primer trimestre, con el que pretenden crecer en escala y
tipología de clientes.

Balantia nació hace siete años como la primera empresa de servicios energéticos para el sector turístico. ¿Cómo ha evolucionado la compañía en este tiempo?

La empresa ha crecido de manera sostenida, ampliando sus capacidades para dar respuesta a las necesidades cada vez más complejas en materia de energía a sus clientes. A nivel ingresos, solo en 2018 hemos duplicado nuestra facturación respecto al año anterior y en los últimos cuatro años la hemos multiplicado por más de tres. Empezamos como una empresa especializada en el sector turístico, muy atractivo por su volumen de mercado y tamaño pero bastante complejo y exigente porque está poco habituado a trabajar en la subcontratación de servicios a terceros y era muy pasivo en la contratación de servicios energéticos. En todo este tiempo hemos aprendido mucho y esto nos ha permitido expandirnos al sector terciario en general y al industrial, y ampliar nuestros servicios. Actualmente, Balantia trabaja con empresas líderes en sus respectivos sectores como Meliá o RIU en el ámbito hotelero, fondos de inversión con activos inmobiliarios como Blackstone a través de su gestora HIP, empresas industriales como Elis, medios de comunicación como Atresmedia o empresas energéticas como Endesa.

 

“Estamos en disposición de multiplicar por cuatro el tamaño de la empresa por la digitalización y las renovables”

 

¿Cuáles son las líneas estratégicas del plan de negocio que tienen en desarrollo?

Acabamos de poner en marcha un nuevo plan estratégico para el periodo 2019-2022 que, además del propio crecimiento orgánico de la actividad, donde nos hemos marcado como objetivo multiplicar por cuatro el tamaño de la empresa y llegar a los 10 millones de euros de facturación, se centra en dos pilares de crecimiento fundamentales: los servicios ligados a la energía desde el ámbito de la digitalización y la integración de renovables-generación distribuida, almacenamiento- junto a vehículo eléctrico, integrando esas nuevas tendencias en cuanto a soluciones energéticas se refiere dentro de nuestro modelo de oferta integral de servicios a los clientes.

¿Qué importancia tiene la digitalización para una empresa como Balantia?

En un sector en plena transformación, los datos forman la base sobre los que se asentará la futura transición energética. Soluciones tan complejas como como la hibridación de proyectos de eficiencia con renovables, la gestión dinámica de la demanda o ir a fórmulas de blockchain, están asociadas a los datos. Consciente de ello, Balantia ha hecho una clara apuesta por la digitalización con el objetivo, por un lado, de ser más eficientes y robustos en los servicios tradicionales -hemos conseguido reducir entre un 30 y un 40 por ciento los costes internos de prestación de los mismos-, unido a la adquisición de nuevas capacidades sobre la base del uso de datos a través de nuestra plataforma de Big Data e Inteligencia Artificial. En este sentido, nos hemos reforzado en la capacidad de detectar de manera muy ágil el potencial de mejora de una instalación y en la integración de diversas soluciones adaptadas al cliente. Cómo afrontamos todo esto: siendo más competitivos en el mercado desde el lado del precio en nuestros servicios convencionales y enriqueciéndolos con nuevas capacidades que vienen de la mano de los datos y la digitalización. Más de una tercera parte de los recursos de Balantia están enfocados en la digitalización que, para una
empresa de nuestro tamaño, supone un esfuerzo muy elevado. En 2019, completaremos un plan de transformación digital trienal con un millón de euros invertidos y el desarrollo de una plataforma de soluciones digitales pionero en el sector.

“La tercera parte de nuestros recursos los destinamos a digitalización”

¿De ahí su unión con Stratio?

Stratio es una empresa que, dentro del ámbito del Big Data, se le considera de las más prometedoras en Europa. En este sentido, hace más de un año desarrollamos una estrategia conjunta con el objetivo de cambiar sustancialmente el enfoque que históricamente se le ha dado a la prestación de servicios energéticos, estableciendo ahora los datos en el centro del modelo. La circunstancia que nos llevó a trabajar con Stratio fue el hecho de que habían liderado la transformación de otros sectores, como el bancario, desde el ámbito del Big Data. Se dieron cuenta de que el sector de la energía llevaba un retraso sustancial frente a otros sectores, como el de las telecomunicaciones, pero que podía seguir un camino similar porque genera muchos datos y, por tanto, se dan las condiciones idóneas para detectar oportunidades y trabajarlas desde este ámbito. Se trata de una iniciativa pionera que ya está produciendo resultados y que nos anima a seguir manteniendo la alianza con Stratio en 2019. Por otro lado, comentar que, dentro de la parte tecnológica y sobre los desarrollos digitales y las capacidades de explotación de datos adquiridas por Balantia, contamos en la actualidad con una infraestructura para la gestión energética de más de 20.000 instalaciones.

 

“Hemos triplicado nuestros ingresos en los últimos cuatro años”

 

¿Es cierto que están buscando un nuevo socio?

Muy circunstancialmente, pero en línea con la estrategia de Balantia de acelerar su ritmo de crecimiento y hacerlo escalable para convertirnos en una empresa con un posicionamiento destacado en el mercado, estamos inmersos en un proceso de incorporación de un socio de relevancia a nuestro accionariado, con el que desarrollar un plan de crecimiento ambicioso sobre una gran base de clientes. Para ello se contrató a un asesor financiero y se hizo una lista de candidatos entre los que destacan las principales utilities del mercado y las empresas petroleras. El proceso ya está avanzado con varios candidatos y a finales del trimestre se dará por concluido.

¿Piensan ampliar el negocio a otra tipología de clientes?

Precisamente, uno de los segmentos en los que queremos entrar de la mano de nuestro nuevo socio es el de las pequeñas y medianas empresas, un nicho de mercado muy interesante donde poner en valor la experiencia y la infraestructura construida en el desarrollo de proyectos complejos para grandes clientes, con soluciones personalizadas, pero a un coste más bajo que las grandes porque el volumen de energía que consumen es mucho menor.

En estos años ha quedado patente la importancia que la eficiencia energética y la sostenibilidad tienen para las empresas. ¿Cuál cree que es la mejor manera de impulsarlas?

En el mundo de las empresas se ha producido un cambio de actitud, demostrando ser mucho más activas en estos ámbitos. Hace una década, la eficiencia energética venía traccionada por la búsqueda pura del ahorro. Hoy en día, hemos detectado que la eficiencia energética y la sostenibilidad están en el ADN de las compañías. Esto se traslada a todos los ámbitos de negocio y tiene un impacto claro en todo nuestro sector. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el mercado mundial de eficiencia energética creció hasta los 236.000 millones de dólares en 2017.

A tenor de todo lo que estamos comentando, ¿qué papel deberá jugar la financiación durante la transición energética?

Los profundos cambios que se están produciendo demandan grandes inversiones que deberán ser en parte soportadas por soluciones financiadas. Las ESE es previsible que mantengan su crecimiento hasta conseguir una penetración como la de otros mercados más maduros como el anglosajón. Por otro lado, gracias a los bonos verdes, un mercado que ha crecido muchísimo, se están abriendo palancas de financiación para las grandes compañías. La emisión de bonos verdes alcanzó en 2017 los 161.000 millones de dólares, el 29 por ciento de los cuales se dedicaron a la eficiencia energética, cifra similar a la destinada al desarrollo de energías renovables.

Las empresas tradicionales eléctricas están revisando sus modelos de negocio, mientras entran en el mercado de la electricidad compañías ligadas al petróleo junto a otras nuevas. ¿Qué movimientos se pueden esperar en el sector para los próximos años?

Desde el punto de vista de los actores tradicionales, ante un entorno cada vez más complejo por la transición energética, prevemos que las empresas líderes del sector sean muy agresivas para aprovechar su posición en el mercado y por ello han acelerado sus inversiones, tanto en generación como en la adquisición de capacidades a través de terceros. En los últimos 9 años, las utilities y power & gas europeas han participado en más de 220 operaciones de venture capital. En paralelo a esto, ha habido una eclosión de nuevas empresas de pequeño tamaño y alta especialización -algunas de base tecnológica- por el atractivo que ofrece el mercado, mientras que las empresas que ya estaban en el sector, como Balantia, hemos podido desarrollar nuestra actividad. No obstante, los clientes demandan soluciones integrales y tener pocos o un único interlocutor para la energía, por lo que
nuestra perspectiva es que es un sector excesivamente fragmentado que acabará con una mayor concentración en los próximos años.