Por qué es importante la rehabilitación energética de edificios

Desde hace un tiempo a esta parte, cada vez que se busca una vivienda para alquilar o para comprar en los portales inmobiliarios en el anuncio en cuestión aparece de forma recurrente un término, el de la certificación energética. El certificado se ha convertido en un elemento obligatorio y en una guía que da información al comprador o potencial inquilino sobre las características en términos de eficiencia energética del inmueble. Y, también, se ha convertido en un recordatorio constante la importancia de esta cuestión y de por qué hay que tomar cada vez más pasos para hacer los edificios eficientes en términos energéticos.

Para las nuevas construcciones, se da casi por sentado que trabajarán en este terreno. Para las antiguas, se espera que contraten a empresas que ofrezcan servicios como los de asesoría o consultoría energética para comprender el estado en el que se encuentran las cosas y que, llegado el momento, se lancen a realizar procesos de rehabilitación energética. Igual de importante que es cambiar el tejado cuando da problemas o reparar en la fachada los estragos del tiempo, debe serlo también el ajustar las características de los edificios para lograr una mayor eficiencia energética.

Un efecto positivo en el edificio

La rehabilitación energética se ha visto en los últimos tiempos como un motor potencial de recuperación para el sector de la construcción, pero es también una cuestión importante para los ciudadanos.

Mejorar la eficiencia energética de los edificios puede ayudar a reducir gastos futuros (como por ejemplo bajando los costes de calefacción) y también a hacer que las viviendas sean más sostenibles y en general más ‘vivibles’. Las acciones de mejora no solo impactan en lo que se espera y se da casi por sentado cuando se habla de eficiencia energética, sino que pueden tener efectos secundarios en otras áreas. Un mejor aislamiento no solo mejora el edificio en cuestiones térmicas, sino que además ayuda también a reducir el impacto del ruido de la calle.

Además, ahora mismo la situación no es la mejor en lo que a eficiencia toca en los edificios de España. Un estudio de EuroACE suspende a los edificios españoles: solo un 16% es eficiente desde el punto de vista energético. Esto ocurre con los edificios en general y no solo afecta a los de viviendas. Los hoteles, por ejemplo, están teniendo el mismo problema y están haciendo que sus gastos sean mayores simplemente porque sus instalaciones no son eficientes.

Un efecto en el valor del espacio

Pero además los efectos de realizar ajustes sobre la eficiencia energética o de construir siguiendo estos parámetros se notan también en el precio de venta, lo que hace que sea un elemento más a tener en cuenta para la industria de la construcción y la inmobiliaria.

Eso es lo que acaba de demostrar un estudio elaborado por expertos de la Universidad de Melbourne y la de Cambridge, que han partido de una muestra australiana de precios de venta entre 2011 y 2016 para determinar el impacto que esto tiene en los precios que las viviendas logran en el momento de la venta. La conclusión general es que existen una correlación entre eficiencia y precios altos. Las casas que son eficientes en términos energéticos se pagan mucho mejor.

“Los datos muestran que la gente está valorando la eficiencia energética y tomando decisiones partiendo de la eficiencia energética que se muestra en los ratings”, explica la doctora Georgia Warren-Myers, una de las responsables del estudio. En Australia, como en Europa, las viviendas tienen que mostrar su grado de eficiencia de acuerdo con una escala.

La importancia de la eficiencia energética ha escalado tanto desde que se han implementado estos mecanismos de puntuación que los compradores ya lo tienen en cuenta al mismo nivel que pueden medir el número de baños, el número de habitaciones o la capacidad del garaje. Las viviendas que muestran los mejores resultados en términos de eficiencia suelen venderse con una prima de a partir del 9,4% más de la media.