El Gobierno aprueba el Proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética: estas son las principales medidas

El Consejo de Ministros de este martes ha aprobado el Proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética. Una normativa que llegará al Congreso de los Diputados en los próximos días para iniciar su tramitación y ser debatida en la Comisión de Transición Ecológica.

Se trata de la gran medida estrella del Gobierno de Pedro Sánchez en materia de cambio climático. Una normativa con la que se pretende poner los cimientos de una nueva economía más verde, más sostenible y que ayude a España a recuperarse de la crisis económica que se avecina tras la COVID-19.

La propuesta de ley incluye 36 artículos distribuidos en nueve títulos, e incorpora las aportaciones del proceso de participación pública que se inició en febrero de 2019, para que España cumpla el Acuerdo de París en línea con los compromisos de la Comisión Europea y con el Pacto Verde Europeo mediante las señales adecuadas para modernizar la economía.

Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra portavoz, ha señalado que para el Gobierno la transición energética y la lucha contra la emergencia climática tienen que ser los «dos grandes ejes o cimientos» sobre los que pivote la reconstrucción social de España.

Además, ha destacado que se trata de un proyecto «para todo el país» y un «pacto intergeneracional» con los más jóvenes, a las que ha definido como las personas que «deben ser herederos de las políticas» que se apliquen a día de hoy. «La futura reconstrucción se tiene que sustentar en el Acuerdo Verde Europeo y en la transición justa», ha manifestado en su intervención.

A modo de resumen, estas son las principales medidas que se llevarán a cabo en los próximos años para acercarnos a la descarbonización de la economía en 2050.

OBJETIVOS CLIMÁTICOS

Para alcanzar la neutralidad climática en 2050, se establece que en 2030 las emisiones de la economía española tendrán que reducirse al menos un 20 por ciento respecto a 1990, de acuerdo con el aumento de la ambición de la Comisión Europea que, en su conjunto se ha planteado reducir entre un 50 y un 55 por ciento las emisiones respecto a 1990.

Además, de aquí a 2030, al menos el 35 por ciento del consumo final de la energía tendrá que ser de origen renovable y en el caso del sistema eléctrico, establece que la presencia renovable en 2030 tendrá que ser, «al menos» de un 70 por ciento. Ya en 2050 el cien por cien del sistema eléctrico deberá ser de origen renovable y el consumo de energía primaria deberá ser un 35 por ciento menor.

MIX ENERGÉTICO: 70% RENOVABLES, CON NUCLEAR Y SIN CARBÓN

Además, de aquí a 2030, al menos el 35 por ciento del consumo final de la energía tendrá que ser de origen renovable y en el caso del sistema eléctrico, establece que la presencia renovable en 2030 tendrá que ser, «al menos» de un 70 por ciento. Ya en 2050 el cien por cien del sistema eléctrico deberá ser de origen renovable y el consumo de energía primaria deberá ser un 35 por ciento menor.

Por qué la sostenibilidad y la eficiencia energética se han convertido en piezas clave para las empresas

Así mismo, y según el PNIEC, el Gobierno espera cerrar las centrales térmica de carbón de aquí a 2025 y contar con las centrales nucleares más allá de los 40 años de vida útil y mantener su producción hasta 2036.

El Gobierno iniciará este mismo año las subastas de renovables, aunque ya no pondrá un objetivo mínimo de 3.000 MW al año.

ADIÓS A LOS COCHES DIÉSEL Y GASOLINA PARA 2040

Las administraciones locales y autonómicas junto con la Administración General del Estado deberán poner en marcha medidas para que el parque de turismos y vehículos comerciales ligeros en 2050 sean 0 emisores de CO2. Como paso previo, se adoptarán medidas para que los vehículos ligeros –excepto los vehículos históricos o los comerciales– reduzcan de aquí a 2040 sus emisiones para que entonces sean cero gramos de CO2 por kilómetros.

El Ministerio añade que previa consulta con el sector se pondrán en marcha medidas para facilitar la penetración de estos vehículos, incluido el apoyo a I+D+i.

PLAN DE INVERSIONES

El Gobierno estima que el proceso de la transición ecológica pueda atraer la movilización de 200.000 millones de euros de inversión hasta 2030 y crear entre 250.000 y 350.000 empleos netos. El proyecto de ley contempla que la movilización de inversiones, el ahorro de energía y la mayor presencia de renovables conllevarán que el Producto Interior Bruto (PIB) crezca en torno al 1,8 por ciento en 2030 respecto al mismo escenario sin las medidas del PNIEC, esto es, de 16.500 a 25.700 millones de euros.

ZONAS DE BAJAS EMISIONES Y MOVILIDAD ELÉCTRICA

Asimismo, en las poblaciones de más de 50.000 habitantes, los Ayuntamientos deberán establecer «no más tarde de 2023» zonas de bajas emisiones en su planificación de ordenación urbana, así como medidas de mitigación para reducir las emisiones de la movilidad, y medidas para facilitar la movilidad a pie o en bicicleta, otros medios de transporte activo y mejorar el uso del transporte público.

En esa línea, también apuesta por impulsar la movilidad eléctrica compartida y el transporte eléctrico privado. Aún más, el anteproyecto establece que cualquier medida que se quiera adoptar y que suponga una regresión de las zonas de bajas emisiones que ya existan deberán contar con un informe previo del Ministerio y del órgano autonómico competente en la materia.

CERCO AL SECTOR ENERGÉTICO REGULADO

El Gobierno prohibirá a las eléctricas y gasistas que realizan actividades reguladas destinar los recursos obtenidos a través de esta actividad a financiar sus negocios liberalizados.

Según consta en el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que previsiblemente será aprobado este martes por el Consejo de Ministros para su remisión a las Cortes, empresas transportistas de electricidad y gas (como REE, Enagás o las grandes eléctricas -Iberdrola, Endesa o Naturgy- y gasistas -Redexis, Nortegas o Madrileña Red de Gas-, entre otras) no podrán otorgar préstamos, prestar garantías o avalar préstamos de otras sociedades del grupo o partes vinculadas que realicen actividades liberalizadas u otras actividades ajenas al sector.

Además, el Gobierno tendrá información previa a cualquier operación mercantil que tanto Red Eléctrica como Enagás realicen, es decir, que podrán dar el visto bueno a la compra de otras empresas energéticas. El objetivo es que se centren en el negocio regulado de operadores y transportistas de los sistemas eléctrico y gasista.

CERO HIDROCARBUROS Y MÁS GASES RENOVABLES

A través de planes específicos, se fomentará el uso de gases renovables, incluido el biogás, el biometano, el hidrógeno y no se prevé autorizar nuevos proyectos en energías fósiles, al tiempo que los beneficios fiscales a los productos de origen fósil deberán estar justificados por motivos de interés social o económico.

El proyecto normativo no prevé la autorización de nuevas autorizaciones para explorar permisos de investigación o concesiones de explotación de hidrocarburos ni de fracturación hidráulica en toda España.

Fuente: elperiodicodelaenergia.com

Caso de estudio sector terciario: Fotovoltaica + Aerotermia

Incorporar las energías renovables a las empresas ayuda a reducir la huella de carbono y el impacto de la empresa en el entorno, reduciendo los costes y mejorando la eficiencia energética.

En Balantia trabajamos con fuentes de energía renovables y sostenibles. Tecnologías limpias con alta eficiencia energética.

Una empresa que use de forma combinada la energía fotovoltaica y la aerotermia junto con un Sistema de Gestión Energética adecuado como el e-Value de Balantia, puede reducir por ejemplo en el sector terciario los costes energéticos en un 30%-40% al mes.

CASO DE ESTUDIO: PUNTO DE PARTIDA

Tras el análisis inicial de los consumos energéticos en un hotel de 4 estrellas ubicado en la zona de Alicante que cuenta con 455 habitaciones, se detecta una elevada demanda de ACS y un uso intensivo de equipos de climatización para refrigeración de las diferentes estancias.

PRINCIPALES MAGNITUDES DEL PROYECTO

BALANCES ENERGÉTICOS DEL HOTEL

POTENCIAL DE MEJORA EXISTENTE

Desde Balantia, mediante herramientas y capacidades digitales, se analizaron 180 Medidas de Ahorro y Eficiencia Energética (MAEs)

Tras los resultados obtenidos, se optó por implementar aquellas MAEs cuyo periodo de retorno simple (PRS) fuera inferior a 5 años y entre las que destacan:

MAEs CON PRS INFERIOR A 5 AÑOS

OBJETIVO DE LAS MAEs

RESULTADO DE LAS MAEs APLICADAS

No es solo RSC: por qué la gestión energética eficiente es también importante para las cuentas de la empresa

Hasta no hace mucho, todas las iniciativas verdes en las empresas parecían salir de sus departamentos de responsabilidad social corporativa. Las compañías hacían donaciones a organismos de protección de la naturaleza, se lanzaban a campañas de reforestación o limpieza de hábitats o creaban iniciativas de concienciación sobre reciclaje.

Sin embargo, las cosas han cambiado de forma notable en los últimos años. Las iniciativas verdes han pasado de ser un extra que ayudaba a las compañías a quedar bien ante sus consumidores a ser una parte integral de cómo hacen negocios.

En ese salto para ser empresas mucho más responsables también ha entrado la gestión energética, que se ha convertido en un aspecto más de lo que deben cambiar en estrategia de negocio. No se trata de apagar las luces o de contratar energía limpia. Hay que hacer un proceso de transición energética que abarque todas las áreas, por múltiples razones.

El poder de los consumidores

Uno de los puntos clave está en los propios consumidores. En los últimos años, se ha producido el boom del consumidor concienciado, un comprador que basa sus decisiones también en lo que las marcas y las empresas hacen. Esto es, premia a aquellas compañías con valores, a las que tienen un impacto positivo en el bien común o a las que se preocupan por reducir la huella medioambiental de sus productos.

Además, quieren que el trabajo de las organizaciones por ser mejores no se limite a lo superficial. No se trata de usar packaging reciclable o plantar árboles en algún bosque durante el Día de la Tierra. Las compañías deben mostrar su compromiso de un modo transversal y en todas las áreas de su negocio, consumo de energía incluido.

Un estudio de Intrum acaba de señalar, por ejemplo, que 4 de cada 10 españoles ya está limitado cómo gasta y en qué por temas de sostenibilidad: consumen menos. Una cantidad similar de consumidores (más si se pone el foco en los consumidores más jóvenes) prefiere consumir productos éticos. 

Por tanto, ya no se trata solo de algo que impacte a los resultados del departamento de marketing o del de comunicación, sino de algo que afecta directamente al ROI de la empresa y a sus beneficios.

Clave en la eficiencia de negocio

Igualmente, y muy vinculado con este último punto, la eficiencia energética es un elemento clave para la eficiencia de negocio. La sostenibilidad es importante no solo en cuestión de valor, sino también en estrategia de empresa. Las compañías necesitan ser muy eficientes en términos de gasto y reducir todo aquello que no sea necesario.

La pasada crisis nos enseñó la importancia de llevar unas cuentas saneadas y de reducir todos aquellos despilfarros superfluos o evitables. Teniendo en cuenta que los analistas dan por seguro que el fin de la crisis del coronavirus nos traerá una nueva crisis económica, este punto se vuelve a convertir en destacado. Las organizaciones no se pueden permitir el despilfarro de recursos y de presupuestos.

Una gestión energética eficiente no solo es más verde, también es más eficiente en términos de negocio. La transición energética, como bien sabemos en Balantia, implica no solo dar el salto a energías más verdes y más respetuosas y cumplir con los ODS marcados por la ONU, sino también la digitalización de la red energética (lo que permite controlarla y conocerla mejor gracias al caudal de datos que genera), el diseño de patrones de consumo más eficaces o la integración de pautas mucho más sostenibles a todos los niveles (por ejemplo, potenciando la conexión con sistemas de transporte público) que mejorarán el impacto más allá de la propia empresa.  

Los planes de la UE para 2020 implicaban, por ejemplo, alcanzar un ahorro de energía de un 20%. Una estimación de hace un par de años de la New Climate Economy señalaba que el ahorro que podría tener hasta 2030 a nivel mundial la transición energética podría llegar a los 26 billones de dólares (trillones americanos).