Las empresas necesitan dar el salto a las energías renovables: cuáles escoger y por qué

Ser más verdes se ha convertido en uno de los grandes retos de empresas, ciudadanos y países. A la hora de cumplir con ese objetivo, las energías renovables se han asentado como una de las llaves clave.

El salto a las renovables es posible y absolutamente factible. Según datos de Greenpeace, por ejemplo, España tiene “un potencial renovable suficiente” que permitiría responder 56 veces a la demanda eléctrica de toda la Península Ibérica hasta 2050. Si el país basase todo su modelo energético en las renovables, se ahorraría de media unos 200.000 millones de euros. Hacer un apagón de las fuentes de energía no renovables es posible: Portugal ya ha llegado a producir en ocasiones el 100% de la energía diaria que consume a través de fuentes renovables.

El apagón de las energías convencionales a favor de las renovables no implica únicamente a los países y al consumo general de energía, sino que también llega a las empresas y a sus decisiones de negocio. Cualquier compañía puede, de hecho, dar el salto y emplear únicamente energías verdes y muchas de ellas ya han anunciado que lo harán o que están encaminadas a lograrlo. Son compañías de todos los tamaños y de todos los ámbitos, que con ello se comprometen con el medioambiente y que logran también cifras considerables de ahorro en el consumo energético.

El uso de energías renovables es crucial para las empresas por muchas razones. La sostenibilidad y la eficiencia energética son piezas clave para las compañías de hoy en día. Cada vez son más las normativas y las leyes que obligan a las organizaciones a tomar decisiones en esa dirección y a cambiar cómo hacen las cosas. Gigantes como Google, Facebook o Amazon han sido, como recuerdan en Forbes, algunas de las empresas que han comprado más energías limpias en 2019.

Además, para los consumidores, los criterios de respeto por el entorno son cada vez también más importantes a la hora de tomar decisiones de consumo. Los ciudadanos quieren productos y marcas que estén comprometidos con su entorno y que reduzcan su huella de carbono y su impacto medioambiental. Esto obliga a tomar decisiones de negocio –desde reducir el uso de plásticos a cambiar el packaging de sus productos– y también a modificar los patrones de consumo energético.

Y, no menos importante, para las empresas que incorporan fuentes de energía renovable a su día a día, se produce además un ahorro económico. Los costes energéticos que deben asumir bajan, lo que impacta de manera muy positiva en su línea de negocio y en su línea operativa.

Cómo elegir la renovable más adecuada

Las compañías solo tienen que decidir, por tanto, cómo quieren dar el salto y cómo incorporarán las energías renovables a su día a día. Para ello, es muy importante contar con un proyecto sólido que ayude en esa transición. Balantia es el partner que guía a las empresas en ese proceso de cambio.

Como pioneros en la transición energética que somos, contamos con una amplia experiencia y con los conocimientos tanto en tecnología como negocio que permitirán definir la estrategia más adecuada a las necesidades de cada empresa. Nuestros proyectos parten de la propia realidad de nuestros clientes, usando tecnologías como el big data para comprender sus necesidades, y diseñando una estrategia energética a medida.

Incorporar las energías renovables a las empresas ayuda a reducir la huella de carbono y el impacto de la empresa en el entorno, reduciendo los costes y mejorando la eficiencia energética (algo que se ha convertido en un imperativo legal).

Diferentes opciones de renovables

En Balantia trabajamos con fuentes de energía renovables y sostenibles, que contribuyen a cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Se trata de tecnología limpia, con una alta eficiencia energética.

Así, trabajamos con la fotovoltaica como generador de energía eléctrica. La fotovoltaica usa la luz del sol para producir electricidad, lo que la hace limpia y, a diferencia de las fuentes fósiles, inagotable. El sol siempre está ahí.

Sus usos son muy amplios y diversos. Puede usarse como base desde para la iluminación de espacios hasta para alimentar pequeños electrodomésticos, cargar coches eléctricos o sostener el sistema de climatización. Además, no se debe limitar el poder de la energía fotovoltaica al usuario doméstico o a las aplicaciones puntuales. Nada más lejos de la realidad: esta energía limpia funciona de un modo igualmente perfecto para aquellas compañías con grandes necesidades energéticas.

El sol no solo sirve como fuente de electricidad. La energía solar térmica lo emplea para generar calor, que se utiliza después para aquellos fines en los que se debe subir la temperatura (por ejemplo, calentar agua), o para ser convertida en electricidad.

Ajustarse a la realidad de las compañías que quieren emplear las renovables como fuente de energía es crucial para que el proyecto tenga éxito. Por ello, otra opción a tener en cuenta es la de la cogeneración, en la que se obtiene al mismo tiempo energía eléctrica y energía térmica.

La aerotermia, una opción sólida en climatización y ACS 

Las necesidades energéticas de las empresas no están limitadas al uso ‘simple’ de electricidad. No solo gastan en energía porque necesitan usar máquinas, encender luces o mantener enchufados todo tipo de dispositivos. Uno de los principales agujeros de gasto energético al que deben enfrentarse las compañías es el de la climatización, ya sea en verano y cuando necesitan bajar las temperaturas de los edificios ya sea en invierno cuando el objetivo es subirlas. Para todo ello, también se pueden emplear las renovables y los sistemas que son eficientes en consumo energético. Uno de esos sistemas es la aerotermia.

La aerotermia es un sistema de alta eficiencia energética,gracias al uso de la tecnología de bomba de calor. La aerotermia es un poderoso generador de calor, funcionando como un sistema de calefacción limpio y eficiente, con poco gasto y con poco impacto en el medioambiente. También funciona como fuente de agua caliente sanitaria (ACS) y como aire acondicionado en el verano.

Dado que es fácil de instalar y fácil de mantener, para las compañías es una solución muy eficiente para lograr reducir los costes de climatización y para hacerlo con una solución libre de emisiones contaminantes. De hecho, el impacto económico es considerable. Una empresa que use de forma combinada la energía fotovoltaica y la aerotermia junto con un Sistema de Gestión Energética adecuado como el e-Value de Balantia, puede reducir por ejemplo en el sector terciario los costes energéticos en un 30%-40% al mes.