Balantia, finalista de los enerTIC Awards 2017

Balantia ha sido seleccionada como finalista de los enerTIC Awards 2017, “Premios a la innovación y tecnología para la eficiencia energética en la era digital”, en la categoría de Smart Product por el proyecto “Digitalización de Procesos para la Gestión de Proyectos”. Quisiéramos agradecer a la Red de Colaboración Institucional de enerTIC por el reconocimiento de nuestro esfuerzo en materia de innovación a través de la digitalización de nuestros principales procesos y servicios, así como a todos nuestros clientes por depositar su confianza en nosotros y motivarnos para seguir mejorando la competitividad del sector.

Aquí puedes apoyar nuestra candidatura.

Ventajas del cambio a gas natural (Parte 1)

Optimización del coste energético en base al aumento de rendimiento y el menor coste de combustible.

El cambio de combustible a gas natural tiene tres importantes ventajas frente al uso de otras fuentes de energía basadas en combustibles fósiles como el gasóleo o el propano:

En primer lugar, el gas natural es el combustible más económico en comparación con el gasóleo o el propano.

Por otra parte, el rendimiento energético del gas natural es superior al de otras fuentes de combustible como el gasóleo o el propano, lo que contribuye a que sea necesario consumir un menor volumen de combustible para cubrir una misma demanda energética.

En cuanto a impacto ambiental, al utilizar gas natural como combustible, se producen menos emisiones de CO2 a la atmósfera que con el uso de gasóleo o propano. Siendo la equivalencia entre emisiones de CO2 y consumo de gas natural igual a 0,201 kg CO2/kWh, frente a los 0,266 kg CO2/kWh del gasóleo (+24%) o los 0,230 kg CO2/kWh del propano (+13%). Además, el gas natural tiene la ventaja de brindar disponibilidad continua sin depender de la recarga de depósitos y la mayor estabilidad de precios frente a otros combustibles como el gasóleo.

Entre las múltiples aplicaciones del gas natural, tanto en sector el residencial como en el sector terciario, destaca su uso como combustible para la producción de agua caliente sanitaría (ACS) y calefacción; mientras que, en el sector industrial, además de los usos mencionados anteriormente, cobra especial importancia el uso de gas natural como combustible para procesos productivos.

Debido a que el porcentaje de consumo energético que supone la generación de calor para cubrir estas necesidades es elevado, además de realizar el cambio de combustible a gas natural, se antoja fundamental poder actuar directamente sobre los equipos generadores de calor (calderas y/o quemadores) si se pretende conseguir ahorro energético.

La principal mejora referente a las calderas consiste en sustituir las calderas convencionales, con rendimientos estacionales teóricos próximos al 85%, por calderas de condensación (alta eficiencia energética), cuyos rendimientos estacionales son superiores al 100%, llegando en algunos casos hasta el 109%.

La definición oficial de este tipo de calderas, según la Directiva Europea de Rendimientos 92/42/CEE es la siguiente: “caldera diseñada para condensar permanentemente una parte importante del vapor de agua contenido en los gases procedentes de la combustión”.

La técnica de condensación que lleva a cabo este tipo de calderas acontece de la siguiente forma: durante la combustión, los componentes combustibles, principalmente carbono (C) e hidrógeno (H) reaccionan con el oxígeno del aire, generando además de calor, dióxido de carbono (CO2) y vapor de agua (H2O). Si la temperatura en las paredes de intercambio térmico desciende por debajo del punto de rocío del vapor de agua, éste se condensa, desprendiendo el calor del cambio de fase, denominado calor latente o calor de condensación, que se transmite al agua de la caldera. Por este motivo, este tipo de calderas obtienen rendimientos estacionales superiores al 100 %.

Es necesario matizar que dicho rendimiento hace referencia al poder calorífico inferior del combustible (PCI), ya que es el rendimiento que permite comparar este tipo de calderas con el resto, puesto que no contemplan la posibilidad de condensación del vapor de agua.

Además del cambio de caldera, también contribuye a mejorar el rendimiento energético realizar un cambio de quemador. La mayoría de quemadores que se encuentran en calderas convencionales son quemadores de dos etapas. Este tipo de quemadores genera más energía de la realmente requerida, además de producir una gran cantidad de arranques y paradas en un corto plazo, lo que aumenta aún más el consumo de energía. Como alternativa a estos quemadores se propone la instalación de quemadores modulantes. Este tipo de quemador tiene la característica de adaptar su potencia a la demanda requerida, consiguiendo un ahorro energético de entre un 1% y un 3% respecto a un quemador a dos etapas.

 

Para más información, póngase en contacto con nosotros a través del correo info@balantia.com

Monitorización y control

Gestión activa de la energía a través de la monitorización de consumos. Menos es más.

La evolución de la tecnología en los últimos años nos ha llevado a disponer de herramientas que facilitan el seguimiento y control de los procesos relacionados con los servicios y productos que ofrecen las empresas. La aplicación de esta tecnología a la gestión energética ha dado como consecuencia la salida al mercado de multitud de equipos y softwares cuyo fin último es la monitorización de los consumos energéticos y el estudio de su evolución.

Podríamos pensar que únicamente con la factura que nos emite nuestra comercializadora nos bastaría para hacer una correcta gestión energética. El problema está en que la factura no nos ofrece la suficiente información como para contemplar diversas alternativas operacionales que puedan reducir nuestro consumo. Para ello, será necesario conocer la evolución de las diversas variables que puedan afectar al consumo (temperatura externa, producción, horas de encendido de máquinas…), cruzarlas con las lecturas inmediatas de las energías utilizadas en los procesos productivos y comprender sus interacciones para corregir malos hábitos de consumo. Este método de análisis solo se conseguirá mediante la instalación de un sistema de monitorización de consumos que nos permita recoger y visualizar en tiempo real las energías utilizadas y las distintas variables que puedan afectar a la operación. A través del establecimiento de alarmas se podrán detectar desviaciones en los consumos respecto a las curvas de consumo esperado para poder actuar sobre las instalaciones antes de enterarnos de estas anomalías en la factura de la comercializadora. Además, el establecimiento de indicadores energéticos podrá mostrar cuán lejos se sitúa nuestra instalación de los estándares sectoriales, plantear objetivos de ahorro cuantificables y medir el impacto de las decisiones que se tomen en la instalación a nivel operacional. De media, la correcta utilización de un sistema de monitorización para identificar patrones comportamentales anómalos y corregir desviaciones puede suponer unos ahorros de hasta el 5%.

A nivel técnico, los sistemas de monitorización están compuestos de elementos de medición in situ tales como: contadores, emisores de pulso, concentradores… y una plataforma de visualización de datos que nos servirá para recoger, almacenar y conectarnos a los datos de nuestra instalación. Como se ha comentado anteriormente, el sector tecnológico está aumentando a la hora de medir a distancia los consumos. Un claro ejemplo son los contadores eléctricos, los cuales actualmente ya disponen de una entrada óptica y de un protocolo estandarizado tales como el IEC 60870-5-104 y el ModBus, el cual cada día desarrolla más vertientes para adaptarse a las redes informáticas que nos encontramos actualmente en cualquier edificio. También nos encontramos una clara evolución de los demás equipos que cada vez permiten más protocolos de comunicación para poder ser compatible con todas las plataformas que ofrece el mercado.

Llegado a este punto es imprescindible hablar sobre las plataformas de visualización de datos. Esta herramienta será la más fundamental de todas, pues en ella podremos ver el consumo energético y realizar análisis de los datos. Por ello, será imprescindible saber que nuestros datos llegan fiablemente, ya sea mediante protocolos estandarizados como FTP, HTTP o mediante una API. No solo será necesario que la plataforma nos asegure que puede recoger y almacenar los datos sino también tendremos que comprobar cuán automático e intuitivo llega a ser la herramienta. Debemos tener en cuenta estas dos características ya que se necesitará generar alamas de funcionamiento de equipos, de comparativa entre consumos actuales y pasados, dashboards que nos resuma el estado de nuestras variables en el período que deseemos y en las instalaciones que deseemos, generadores de informes que nos permita evaluar los resultados de los métodos… que hacen que escojamos una herramienta versátil.

Por último, comentar que no únicamente es preciso tener un sistema de monitorización de consumos para poder hacer una correcta eficiencia energética. Es innegable reconocer que juntamente a toda esta tecnología para recoger, almacenar y visualizar los consumos de nuestra empresa, será necesario contar con un gestor energético que finalmente analice los consumos y determine medidas correctivas frente al uso de las instalaciones para poder conseguir una mayor eficiencia energética.

Para lograr anticiparse a las presentes y futuras necesidades de generación y explotación de datos de manera eficiente en el marco de la energía, BALANTIA está desarrollando una serie de servicios para apoyar a sus clientes en la generación de infraestructuras y metodologías de análisis.