Eficiencia energética en el sector hotelero español

La energía se ha convertido en un elemento clave para la competitividad de los destinos turísticos, ya sea en las infraestructuras publicas del mismo como en las privadas, y en general representa ya el principal coste de explotación tras las partidas de personal.

Las ciudades se van posicionando ante el reto global de la eficiencia energética y la gestión inteligente de la energía. Sin olvidarse de la sostenibilidad y el respeto por el medioambiente en un sector puntero y estable.

Estamos en un mundo globalizado donde las empresas y los profesionales deben contar con los instrumentos necesarios para abrirse a mercados en expansión y superar las barreras geográficas, potenciando su competitividad y la convergencia de sus productos y sus servicios en un escenario común y en permanente evolución ante los cambios.

Contamos con los profesionales y los medios necesarios para posicionarnos y seguir favoreciendo una cultura empresarial moderna y abierta al cambio.

En un entorno altamente competitivo en el que España es un referente, la obsolescencia de las infraestructuras turísticas suponen una clara amenaza para los destinos maduros y a su vez una oportunidad para desarrollar la eficiencia energética. En este sentido, la eficiencia energética y la sostenibilidad deben ser y serán un factor clave de competitividad en el corto y medio plazo, siendo capaces de movilizar grandes recursos económicos que redundan claramente en la calidad del producto ofertado.

El sector hotelero cuenta con la oportunidad de posicionarse con un liderazgo claro identificando nuestra marca como un turismo de calidad y sostenible, ya que este sector es un motor capaz de dinamizar el mercado laboral y contribuir de forma sólida y continuada al crecimiento de la actividad empresarial. La eficiencia energética y sostenibilidad turísticas ayudará a que se reconozca en el mercado la capacidad del sector por renovarse, se cree una marca de país y tenga un retorno.

En términos de localización en cuanto a eficiencia energética se refiere en el sector hotelero, es necesario analizar las distintas variables que determinan la cuantía y el tipo de consumos energéticos en los establecimientos.

Las soluciones aplicables afectan en la reducción de la demanda a través de un consumo menor de energía final, que aporta una mayor eficiencia en los elementos de consumo o un menor requerimiento energético. Mientras que una mayor eficiencia en el suministro, supone la disminución en la necesidad de la energía primaria por la sustitución de fuentes o por un mayor rendimiento en la transformación.

Hay medidas que requieren en general un bajo nivel de inversión y son relativamente sencillas de implantar, logrando una alta eficiencia en la disminución de los consumos energéticos. Estas medidas las podemos relacionar con la concienciación del personal y del cliente, a consumos de agua y de iluminación.

Luego estarían aquellas que mejoran la eficiencia energética en los equipos de climatización , de calefacción y de agua caliente sanitaria, incluyendo la sustitución de combustible en las calderas, o la implantación de un gestor energéticos que monitorice y controle los sistemas energéticos.

Desarrollar el potencial de eficiencia energética y sostenibilidad en el sector turístico es posible y necesario.